Parece tratarse de una noticia vieja, pero no lo es. Anoche se realizó un nuevo allanamiento en un prostíbulo que ya había sido cerrado un mes atrás. El local que funciona en Marco Avellaneda 666 fue clausurado el 15 de diciembre pasado y ayer otra vez recibió al visita de la Policía.

En esta ocasión, el allanamiento se enmarcó en una investigación de la División de Trata de Personas, que operó tras recibir llamados de los vecinos denunciando que el lugar volvió a funcionar como prostíbulo.

En el local, se encontraban cuatro chicas y un cliente. Las mujeres, todas mayores de edad, fueron entrevistadas por los abogados de la Fundación María de los Ángeles, para asegurarse de que no eran víctimas de trata de personas. LA GACETA ©