BARILOCHE, Río Negro.- El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, afirmó ayer que el nuevo gobierno interino de Bariloche, que encabeza María Eugenia Martini, superará la transición hasta que se elijan nuevas autoridades.
Martini, presidenta del Concejo municipal de la villa turística, asumió ayer un interinato en reemplazo del intendente suspendido Omar Goye. El dirigente es duramente criticado desde los saqueos de diciembre, y enfrenta un proceso de revocatoria del mando. Las acusaciones se basan en una supuesta "ineptitud" para el cargo y en presuntas irregularidades en el año de mandato que ejerció.
Weretilneck afirmó que Martini contará con toda la colaboración y el acompañamiento que requiere del Gobierno provincial. "Tiene experiencia en la función pública, está bien preparada y conoce todos los problemas que enfrenta. Pero necesitará muchos acuerdos y consensos. Esta transición debe apoyarse en eso y todos aquellos que quieran estar deben estar en el gobierno", dijo el mandatario.
Además agregó que en esos acuerdos deben estar presentes el gremio municipal Soyem, todos los bloques, y el Frente para la Victoria, porque el Gobierno municipal debe contar con la mayor cantidad de apoyo posible y evitar su aislamiento.
"Cuando uno como gobernante se aísla, los problemas son de uno y el resto mira. Pero cuando hay sustento democrático, todos ayudan y los problemas se resuelven", sostuvo, en referencia a la frustrada gestión de Goye y también el incipiente gobierno de Martini.
El mandatario rionegrino, también dijo que la suspensión de Goye es un hecho no deseado y no querido por la dirigencia político, porque -afirmó- se espera que la elección de un intendente permita llevar adelante el compromiso con la gente. "Lo importante es que más allá de los motivos invocados en la revocatoria, eso se decidió con el voto de 10 concejales sobre 11 del cuerpo, y la ordenanza da lugar a la participación del pueblo en un referéndum, que con el 10% de las firmas (casi 8.000) decidirá si Goye continúa o no", señaló.
En este sentido destacó que además del proceso legal "hay que mirar la situación política de Goye, en una soledad absoluta, sin respaldo de la población". "Nadie salió a apoyarlo, ni la gente, ni los gremios, ni las entidades tradicionales de Bariloche, y perdió el acompañamiento nacional y provincial", destacó. Y reveló que le pidió a Goye que renuncie, para evitar el desgaste que significa el proceso de revocatoria, y consideró que "seguir insistiendo en ser el intendente es una falta de sentido común, de ubicación", concluyó.
Desligando a la Nación
El intendente suspendido desligó a la presidenta, Cristina Fernández, de su apartamiento del poder, y atribuyó las acusaciones a una "interna provincial" que involucra a su colega de General Roca, Martín Soria, y al senador nacional kirchnerista Miguel Pichetto. "Durante los 13 meses de gestión fui acompañado por el Gobierno nacional en todas las gestiones que hice", subrayó Goye.
Luego reiteró su hipótesis acerca de una interna provincial y recordó que Soria dijo que ni su padre -el gobernador asesinado, Carlos Soria- ni Pichetto tenían como candidato a Goye para Bariloche. El intendente suspendido advirtió que ha ganado una interna contra la estructura tradicional del Partido Justicialista para acceder a la candidatura, y sugirió que los saqueos de fines de diciembre "fueron pergeñados y armados en su contra".
Durante una sesión del Concejo Deliberante de Bariloche que se realizó ayer por la mañana, se aprobó con 10 votos a favor y 1 en contra (de la UCR) el proyecto de revocatoria del jefe comunal que impulsaron conjuntamente el Frente para la Victoria (FpV), el Frente Grande (FG) y el Partido Vecinalista para el Cambio (PVC).
Ahora, a través de un referéndum obligatorio y vinculante a realizarse en abril, los vecinos decidirán si Goye dejará su cargo o continuará.
El funcionario explicó que se presentó como querellante en la Justicia pero como no fue admitido, avanzó en una presentación como damnificado particular porque recibió amenazas. Si bien hay cinco personas que permanecen detenidas por su presunto vínculo con los desmanes y que pueden haber sido los autores materiales, el intendente advirtió: "si no encontramos a los autores intelectuales de esta patraña, vamos a quedar en deuda con la sociedad".
Aclaró luego que los pagos que realizó a ciertos sectores vinculados con los saqueos están justificados. Y cuestionó a Weretilneck. "Lo que no puede explicar el gobernador son los subsidios otorgados el día posterior a los saqueos", fustigó. Ayer, el Centro Cívico de Bariloche estuvo vallado y con un fuerte operativo de seguridad que a Goye -según dijo- le hizo acordar al 24 de marzo de 1976 y, en ese sentido, opinó que "si hubiera habido un tercio de esos policías en el lugar de los saqueos, no se producía nada". (Télam-DyN)