Hace unos lustros, se incorporó la expresión "hay que pasarla bien", referida a la necesidad de vivir un momento placentero aun a costa de ser irresponsable, de caer en excesos o de tener luego problemas, como consecuencia de esa acción. Cuando esta circunstancia se presenta, la frase consuelo es "quién te quita lo bailado". Muchas veces los adultos son quienes estimulan a sus hijos a pasarla bien a cualquier precio sin medir los alcances del consejo. Los excesos siempre son peligrosos y llevan a las personas, por ejemplo, a beber de más en lugares públicos. El desmesurado consumo de bebidas alcohólicas se ha extendido a buena parte de la sociedad, en particular a los adolescentes y jóvenes.
Ello sucede con cierta frecuencia durante las vacaciones, en lugares de gran convocatoria para los jóvenes como los Valles o San Pedro de Colalao. En esta villa veraniega, se clausuró un boliche el fin de semana pasado, cuando personal del Instituto Provincial de Lucha contra el Alcoholismo (IPLA) encontró en su interior a varios menores de edad consumiendo bebidas alcohólicas. Para evitar la repetición del hecho se reunieron en la Casa de Gobierno funcionarios de esa repartición, propietarios de locales bailables, el delegado comunal, las autoridades de la comisaría de San Pedro de Colalao y de la Unidad Regional Norte para coordinar las medidas de control que implementarán para el resto de la temporada. La titular del IPLA dijo que los inspectores del organismo que dirige seguirán recorriendo los boliches, así como los diferentes lugares de expendio de bebidas para prevenir la venta de alcohol a menores. Anunció que el control se incrementará en las calles de la villa veraniega, en especial durante la noche, y contarán con la colaboración de la Policía. La funcionaria agregó que el consumo de alcohol por parte de menores fue el principal problema que hubo en los valles en lo que va de la temporada.
La Policía había anunciado a comienzos de enero que 200 agentes se ocuparían del control en los valles como parte de un operativo especial en las villas turísticas de la provincia. El objetivo era evitar la circulación de cuatriciclos por los alrededores de las plazas principales, disminuir la cantidad de accidentes de tránsito y reducir el delito.
Un estudio divulgado hace un tiempo por Archives of Pediatrics and Adolescent Medicine y efectuado en 43.000 personas, reveló los graves daños que causa el alcohol en el cerebro de los adolescentes. El 47% de quienes empiezan a beber antes de los 14 años desarrollan una dependencia en algún momento de su vida.
Nos parece positivo que se hayan reunido funcionarios, policías y empresarios, aunque este tipo de encuentros hubiese sido más provechoso si se hubiera hecho con representantes también de El Mollar, Tafí y Amaicha del Valle en la última quincena de diciembre, antes de que comenzara la temporada. Se debería haber sumado el Siprosa con la intención de efectuar campañas educativas, aprovechando la masividad de visitantes. Por cierto, que los padres son los principales responsables de la conducta de sus hijos, pero también lo son los comerciantes que les venden alcohol a los menores o los empresarios que permiten su consumo. Si el control va acompañado de educación, es posible que los jóvenes puedan pasarla bien sin incurrir en excesos y que "lo bailado" les siga durando hasta la próxima vez.