El primer robo ocurrió el 24 de diciembre a la tarde. Dos delincuentes ingresaron con los cascos en sus cabezas y asaltaron un drugstore ubicado en General Paz 485. El segundo ocurrió 13 días más tarde, en un quiosco de la misma franquicia ubicado en Santiago del Estero 485. Otra vez dos hombres con cascos en la cabeza. Marcelo Carmena, propietario del segundo negocio, aseguró que los ladrones fueron los mismos. Se basó en las imágenes que captaron las cámaras de seguridad de los locales. Además, señaló otra coincidencia: luego de los robos, hicieron la denuncia en la Policía, pero ningún efectivo se acercó a pedirles los videos, buscar pruebas o tomar declaraciones.
"Difundimos los videos porque ya no sabemos qué hacer. Nos roban, hacemos la denuncia y todo sigue igual. Nos sentimos desprotegidos", afirmó Carmena, quien indicó que en la segunda denuncia dejaron constancia de que contaban con los videos de las cámaras de seguridad.
Los asaltos
El 24 de diciembre, Diego Rearte estaba atendiendo el drugstore de barrio Sur, cuando un hombre ingresó a las 18.02. Tenía una férula en una pierna, preguntó por unas pastillas y se retiró. Volvió a las 18.13 junto a un cómplice, con los cascos a medio poner en la cabeza. Los dos asaltantes estaban armados, le exigieron que agachara la cabeza y se llevaron alrededor de $ 1.000 de la caja registradora, $ 5.000 en tarjetas telefónicas y $ 320 del bolsillo del empleado. Huyeron en una moto roja. El asalto duró 31 segundos, según el video.
El segundo caso ocurrió el domingo a las 21.28 en el local de Santiago del Estero al 400. Llovía, y los dos asaltantes llegaron al negocio cubiertos con un plástico y con los cascos a medio colocar. Las características físicas de ambos coinciden con las que se observan en las imágenes del primer robo.
Uno de ellos se ubicó de espaldas a la vereda, tapando la visión, amenazando con un arma al empleado José Yambatui. El cómplice sacó el dinero de la caja (unos $ 6.000), además de tarjetas telefónicas y el teléfono celular de la víctima. En este caso, los ladrones tardaron 36 segundos en hacerse del botín. Yambauti hizo la denuncia y dejó constancia que todo había quedado grabado.