Tafí del Valle tuvo su primera polémica de la temporada de verano. El municipio local puso en marcha este fin de semana un operativo para erradicar a los artesanos foráneos y vendedores ambulantes de la zona céntrica de la villa veraniega. La disposición oficial generó una fuerte reacción por parte de los trabajadores callejeros, quienes reclamaron de manera personal al intendente Jorge Yapura Astorga.
El departamento municipal llevó adelante un plan para evitar que los comerciantes informales se instalen en la vía pública, específicamente, en la avenida Presidente Perón y la plaza principal de esa localidad, zonas de mayor tránsito de turistas. Agentes municipales y de la Policía de la provincia realizaron el viernes el desalojo de los mercaderes callejeros en esos puntos y desde ese día controlaron los espacios públicos.
El programa impulsado por la administración comunal incluyó también la reubicación de un grupo de revendedores en un predio emplazado en la intersección de las calles Los Palenques y Belgrano, a unos 300 metros de las áreas centrales. "Acondicionamos un predio, como una especie de galería, donde podrán vender sus mercaderías. Los vendedores lo tomaron en concepto de alquiler, pagarán un canon y se inscribirán en los registros municipales como comerciantes", dijo el intendente tafinisto.
La tasa que estipuló la intendencia será de entre los $ 400 y $ 500 por mes. "No hubo inconvenientes. Charlamos, razonamos… salió bien. Es imposible que estén en la plaza principal. Mucha gente va a tomar mate al lugar y pasean con sus chicos. Hay una ordenanza que entró en vigencia, que prohibe la venta ambulante", agregó el funcionario, quien remarcó que el número de puestos comenzó a incrementarse en los últimos días, en consonancia con el inicio de la temporada.
La medida oficial recibió la adhesión de algunos hoteleros. Pero generó el rechazo de decenas de artesanos que permanecieron en esa localidad hace días e, inclusive, el cuestionamiento de algunos turistas. No hubo manifestación pública de los comerciantes en los primeros días.
En particular, los puesteros reclamaron que la normativa ratificada por Astorga implicaba una diferenciación entre artesanos locales y los provenientes de otros puntos de la provincia, como de la capital o Banda del Río Salí, y de otras provincias. La definieron de "discriminatoria".
"No venimos de vacaciones, sino a trabajar. Nos exigen que paguemos un impuesto, pero no tenemos cómo hacerlo sino nos dejan trabajar. No tenemos dinero siquiera para poner un local. Es discriminación total porque dejaron que se ubiquen los artesanos del lugar, que confeccionan los mismos productos que nosotros", expresó Raúl Acuña, de la capital tucumana, quien realiza trabajos con hilo. Juan Carlos Pérez, de Buenos Aires, entre otros turistas, instó a "buscar una solución" para que "todos" puedan tener un lugar beneficioso para trabajar. "Estoy de acuerdo con que se pague impuesto. La venta ambulante, además, es un problema que se repite a nivel nacional. Pero debería darse un permiso provisorio a los vendedores, pagando un canon acorde a su situación", propuso.
El comienzo, sin vender
"La Policía nos corrió ayer (por el viernes) a la 6, cuando estaba prevista una reunión en la municipalidad a las 10. Nos cortaron la luz de la plaza para que no podamos trabajar", relató Juan González. El puestero había llegado días atrás de la Banda del Río Salí y ayer comenzó a vender sus artículos en la "nueva feria". Más de 15 vendedores ambulantes comenzaron a ofrecer sus productos en el predio designado por la intendencia.
"La gente no circula por aquí. No hay venta. Además, tuvimos que encargarnos de la conexión de la energía eléctrica", se quejó Omar González, de la capital.
González advirtió que en estos días arribarán más vendedores a la ciudad veraniega.
El sábado se produjo un cruce de dichos entre los comerciantes callejeros y el propio intendente Astorga. En el debate, el funcionario abrió la posibilidad de una revisión de la medida, en cuanto a la ubicación de los puestos, propuesta que se discutiría hoy. Lo hizo a cambio de que la otra parte adhiera al plan oficial y se reubique en el predio este fin de semana. La oferta no conformó a los artesanos y argumentaron que en ese mercado venta era nula. De esta forma, el conflicto pasó el fin de semana sin resolución.