La actividad económica cerrará este año con un crecimiento promedio de 2,3%, estimó un informe de Finsoport. La consultora planteó que la conjunción entre factores estructurales y coyunturales y los errores del Gobierno en materia de política económica derivó en una ostensible ralentización en la tasa de crecimiento de la economía. "En 2012, los errores en materia de política económica profundizaron una dinámica declinante, asociada a la acumulación de dificultades como la erosión de los superávit gemelos, la consolidación de una tasa de inflación elevada, la pérdida continua de competitividad y una tasa de inversión insuficiente", evaluó.

La consultora dirigida por el ex viceministro de Economía Jorge Todesca sostuvo que, en un contexto de crecientes dificultades económicas deteriorado por la merma en la cosecha agrícola 2011/2012 y el estancamiento en la demanda brasileña, el Gobierno "administró el remedio equivocado". Al respecto, objetó el aumento de las trabas a las importaciones, y el cepo cambiario, al tiempo que consideró que el gobierno "mostró una elevada inacción y/o errores de diagnóstico en sus políticas inflacionaria, de manejo de la deuda externa en default y de administración de la competitividad".

Para el 2013, la consultora prevé un aumento de la actividad económica de 3% explicado por "diversos factores contradictorios". Por un lado, figuran el aumento en la cosecha agrícola esperado para la presente campaña; una recuperación "tenue" de la demanda brasileña; el impulso del gasto público en un año electoral que impulsaría una recuperación parcial de la construcción, y el sostenimiento de la expansión del consumo privado. Por otro, mencionó la sistemática pérdida de competitividad del sector transable, compensada sólo parcialmente por las barreras a la importación; la elevada utilización de la capacidad instalada de diversas ramas industriales en un contexto de débiles inversiones; el sostenimiento de las medidas que afectan negativamente al sector de la construcción.