Osvaldo Arrieta estaba preparándose para cenar con sus hijos, a la espera de que los cohetes anuncien el inicio de la Navidad. El llamado de su hermano contándole que un vecino había visto a dos personas salir con un bolso grande de su casa le arruinó los festejos.

Al llegar a su vivienda, ubicada en barrio Oeste I, descubrió que habían roto la puerta y que le habían llevado el televisor, el reproductor de DVD, un centro musical, una radio portátil, un reloj pulsera, dinero y otros elementos.

"Un vecino que estaba por guardar su auto salió alrededor de las 22 a la vereda y vio a dos jóvenes que se iban de mi casa con una bolsa, en una moto. Fue a buscar a mi hermano que vive a la vuelta, y él me avisó", contó Arrieta.

En su domicilio, el hombre corroboró que le habían reventado la cerradura del garaje, ingresaron al patio trasero y forzaron una ventana. "Usaron la funda de uno de los sillones para llevarse todas las cosas", manifestó.

Junto a su nieto, Arrieta se dirigió a la seccional 12ª para realizar la denuncia. Los policías le dijeron que aguardara la llegada de los agentes de la División Criminalística, para ver si los ladrones habían dejado alguna huella. A las 3, cansado de la espera, decidió cerrar la vivienda lo mejor que pudo, y volver a la casa de su hija.

"Es la primera vez que entran a mi casa. Ahora con la copia de la denuncia voy a pedir que me esperen para pagar algunas deudas, porque me llevaron los ahorros", comentó Arrieta. "Fueron dos Papás Noel sin trineo y sin regalos que revolvieron toda la casa", dijo con ironía el hombre.