Los dos sectores gremiales que se disputan el poder en la CGT local oficialista coinciden en dos cosas: apoyan de manera incondicional a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, y al secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Antonio Caló. Después de esas convergencias, las dos facciones tejen alianzas por separado y hasta hacen danzar nombres de quienes potencialmente serían los futuros secretarios generales de la central obrera en Tucumán.
La CGT oficialista actualmente está dividida en dos grupos bien definidos: la que integran los gremios "gordos" o confederados, que por tener presencia y alcance nacional cuentan con el mayor números de afiliados, y la conformada por sindicatos provinciales y también confederados, pero en menor cantidad.
El primer sector ya comenzó a tener reuniones periódicas y busca posicionar como titulares de la CGT local al dirigente Luis Diarte, del gremio de Smata; o a Lucinda Espeche, de UPCN. La secretaria general de Sadop, Teresa de Ramayo, también aparece en la pole position para representar a todos los gremios privados de la provincia.
En tanto, desde la otra agrupación apuntalan la candidatura del actual secretario general de la Uocra, Adrián Santillán, de fuertes lazos políticos con el alperovichismo.
El grupo de los "gordos" realizó hace 10 días uno de los primeros encuentros preparatorios para avanzar en la designación del futuro representante de la CGT local. El cónclave tuvo lugar el sábado 1 de diciembre en el complejo turístico y deportivo que SEOC posee en El Cadillal. Allí participaron los gremios UPCN, ATSA, Suterh, UOM, UTA, Sadop, Smata, Sindicato de Artes Gráficas, APL, Obras Sanitarias, Sutiaga, SEOC, AOT, AMET, Unión Ferroviaria, Unión de Viajantes y la Federación de Sindicatos Municipales y Comunas Rurales. En ese encuentro, los dirigentes lanzaron varios nombres como probables titulares de la central obrera. Los de Diarte (Smata) y Espeche (UPCN) fueron los que se escucharon con más fuerza. El jueves, esta vertiente de la CGT oficialista se reunirá nuevamente para debatir y conformar la lista de la conducción de la central y fijar fecha para la normalización del distrito Tucumán.
Paralelamente, el otro sector de la CGT (el de Santillán) busca mostrarse fuerte y muy cerca del mandatario provincial.
El martes pasado, los representantes gremiales de una veintena de sindicatos provinciales, encabezados por Santillán, le brindaron su apoyo al titular del Poder Ejecutivo (PE) y le manifestaron el compromiso de trabajar en conjunto con vistas a las elecciones del próximo año. El representante local de la CTA oficialista y titular de la Asociación de Prensa de Tucumán (APT), Oscar Gijena, también había participado de ese encuentro.
Los protagonistas
En diálogo con LA GACETA, los principales referentes de los dos espacios de poder -Diarte y Santillán- reafirmaron sus apetencias por ocupar el cargo, pero al mismo tiempo se mostraron conciliadores. "Los sindicatos confederados y provinciales queremos formar una CGT unida. A mí, lo que más me interesa en estos momentos es la unidad del movimiento obrero en Tucumán. Con respecto a Adrián (Santillán), sólo puedo decir que él también es dirigente y representa un espacio. No obstante, todo es salvable y posible", sostuvo Diarte sobre la posibilidad de que haya un acuerdo y que pueda conformarse una lista de consenso en el futuro. "No queremos que nadie quede excluido. No trabajo para aspirar un cargo, trabajo por la unidad del movimiento obrero y por una CGT consolidada", señaló.
Desde la Uocra, Santillán afirmó que cuando la CGT nacional fije una fecha, van a decidir el nombre del futuro conductor. "Estoy precandidateado al cargo por un sector de compañeros que me apoya. No obstante, si deciden elegir a otro compañero, no tengo problemas en acompañar al que eligió la mayoría y dar un paso al costado", se sinceró Santillán.