Los reiterados robos que ocurrieron en las últimas dos semanas en locales comerciales del centro preocuparon a la Policía. La modalidad era la misma. Un joven, simulando ser un cliente, ingresaba al negocio, sacaba un arma de fuego y se llevaba el dinero que tenía a mano. Afuera, un cómplice lo esperaba en una moto. El asalto duraba pocos segundos. El jueves y viernes, los policías aprehendieron a tres sospechosos.
En la mayoría de los robos se llevaron poco dinero, generalmente las billeteras de los empleados que estaban en el mostrador del negocio. Hubo propietarios que, luego de haber llamado a la Policía, prefirieron no hacer la denuncia. El último de los atracos registrado ocurrió el miércoles a las 21.50 en un local ubicado en Corrientes al 200, de donde se llevaron $ 1.500 y ropa.
Las cámaras de seguridad habían permitido determinar las características físicas de los hombres que estaban detrás de estos robos. En el último local, además, se registraron fotografías de las cámaras internas.
El jueves a las 21, personal de la división Robos y Hurtos, a cargo de los comisarios Miguel Luna y José Salas, observaron a dos sujetos que estaban en la esquina de Catamarca y Santiago del Estero en una moto, y que miraban sospechosamente en diversas direcciones. Al pedirles que se identificaran, los hombres aceleraron tratando de huir, pero les dieron alcance a los pocos metros.
El conductor de la moto, de 18 años, tenía entre sus pantalones la réplica de un arma. Sería, según informaron fuentes policiales, el que había ingresado al negocio de Corrientes al 200. La otra persona que estaba con él, un adolescente de 17 años, tenía en su mochila un revólver y una navaja.
Un tercer hombre llegó el viernes a la división Robos y Hurtos a reclamar la moto que había sido secuestrada. Las cámaras de seguridad ya lo captado, identificándolo como el autor del robo a un drugstore ubicado en José Colombres y San Martín, en compañía del joven de 18 años que fue aprehendido el jueves. Por disposición del fiscal de Instrucción Diego López Ávila, el tercer sospechoso también quedó tras las rejas.