TAXIS DE LA TERMINAL

Hace unos 25 años que visito cuatro veces al año la provincia y la capital, como viajante de comercio. Es deplorable el mal estado de los taxis de la terminal de ómnibus: chicos, incómodos. Esos Fiat Uno no pueden llevar pasajeros normales, vestidos, limpios y con alguna valija. El baúl no existe; hay tubo de gas, baldes, escobas, trapos, cajas, menos espacio para lo que es la función del taxi. ¿Por qué no obligarlos a poner portaequipajes? Para eso van a la terminal. Ni qué hablar si viajan tres o cuatro personas. Uno se encuentra con asientos y techos mugrientos, ventanillas que no suben en invierno y no bajan en verano, sin aire acondicionado. Por último, la pinta de los que manejan, por portación de cara y ropa irían al calabozo directo: pelos largos, colitas, aritos, en short de baño, ojotas. Realmente da miedo viajar con esos vándalos. Así que como viajo, conozco y quiero a Tucumán capital, por medio de la presente mucho agradecería, para el bien de toda la población, que tomen medidas sobre esto. Vivimos en el siglo XXI, y la mugre de los autos y de las personas están fuera de lugar si se quiere algo importante por qué luchar, vivir decentemente.

Jorge Luis de Haro
Constitución 1.015 
Rosario-Santa Fe