"El dictamen francés de que la hipocresía es el tributo que el vicio paga a la virtud corresponde con precisión a Tartufo o a ciertos personajes de Dickens, no a la hipocresía argentina, que es de otro orden. El hipócrita, entre nosotros, se jacta de esa miseria necesaria, el dinero...". Del artículo
Si hay miseria, que no se note, de Jorge Luis Borges (Clarín, 8/3/1984). Las autoridades de la Caja Popular de Ahorros tirarán hoy la casa (y la caja) por la ventana. Organizaron una onerosa Fiesta de Fin de Año, respecto de la cual se impone una pregunta tan ineludible como incómoda. ¿Qué es, exactamente, lo que esa institución tiene para celebrar en estas últimas horas de 2012, luego de que el Poder Ejecutivo, con aval de la Legislatura, le arrebatara $ 172 millones de los fondos de garantía que respaldan su cartera de seguros?
Las cifras estructurales que se filtran a través de las grietas de la única entidad crediticia del Estado tucumano sólo dejan dos opciones: el enigma del optimismo o el paradigma de la hipocresía.
Caída libre
La evolución de los préstamos otorgados por el intervenido organismo estatal es un indicador que pone en duda dos afirmaciones alperovichistas. La de que el manotazo de los recursos en nada afectaba a la Caja Popular. Y la de que el Gobierno era el garante del funcionamiento de la entidad.
• En agosto pasado, los préstamos otorgados por la Caja Popular alcanzaron una cima: $ 37,8 millones.
• Implicaba un importe neto diario que, en promedio, era de $ 1,1 millón en créditos.
• Al miércoles pasado, todos los préstamos de noviembre totalizaban $ 17,8 millones.
• O sea, en el segundo mes del último trimestre (tras el manotazo a sus $ 172 millones), la entidad crediticia destinó a los créditos $ 20 millones menos que en el segundo mes del tercer trimestre.
• Con ello, el importe neto diario, en promedio, cayó a $ 658.000 en préstamos: un 40% menos que tres meses atrás.
Agosto fue el pico del segundo semestre, es cierto, pero:
• En julio hubo préstamos por $ 25,5 millones.
• En septiembre hubo créditos por $ 22,4 millones.
• En octubre los préstamos alcanzaron los $ 25 millones.
Si se tiene en cuenta que la Caja Popular, mensualmente, reúne unos $ 28 millones por el cobro de cuotas de créditos, se advierte que en esos tres meses, se prestó entre el 80% y el 90% de lo que se recuperaba. Con una cumbre del 135% en agosto. En noviembre, en cambio, sólo volvió al circuito crediticio el 63% de lo que retornó de los préstamos.
Pero el asunto va mucho más allá de cifras que se resienten. A la hora de humanizar estos procesos financieros, resulta que la peor parte la llevaron los jubilados.
• En agosto, a los viejos les otorgaron 50 préstamos, por un total de $ 775.000.
• En septiembre la cifra fue aún mayor: 114 créditos, por un total de $ 1,2 millón.
• Pero en octubre, cuando se anunció que el Gobierno echaría mano de los $ 172 millones, a ellos sí les ajustaron el cinto: sólo les dieron 26 créditos, por un total de $ 200.000.
• En noviembre siguió la sequía: hubo 29 créditos, por un total de $ 320.000.
La Caja, tras el manotazo alperovichista, ya no es popular: no atesora recursos para los tucumanos sino para el Gobierno. Es la Caja Gubernamental de Ahorros.
Tiro vertical
Esta Caja tiene ahorro para que su conducción alperovichista se celebre a sí misma. Y sin escatimar gastos. Aquí, la virtud es la que debe pagarle tributo al vicio.
De allí que la entidad celebre esta noche con lógica contraria a la evolución de los créditos: los préstamos caen; los costos de la fiesta, desde el martes, no dejan de subir.
• El 27 de noviembre la Imputación Preventiva N° 3.555 afectó $ 271.000 ($ 224.000 de costo más 47.000 de IVA) para la fiesta de 800 personas en la Rural.
• O sea: el costo por invitado era de $ 280. Más IVA.
• Pero al día siguiente, la cifra aumentó un 14,4%. Aunque seguían siendo 800 personas y en el mismo salón, la Imputación Preventiva N° 3.594 afectó $ 310.000 para la celebración: $ 256.000 de costo y $ 54.000 de impuestos.
• Es decir, el costo pasó a $ 320 por persona. Más IVA.
Las últimas "actualizaciones" son del jueves. A los $ 310.000 de la cena se suman $ 92.000 extra:
• $ 33.000 en la ornamentación (Preventivo N° 3.563)
• $ 15.000 en dos viajes que también se entregan como premio (Preventivo N° 3.599)
• $ 13.000 en presentes institucionales (Preventivo N° 3.556)
• $ 12.000 en dos motos que se entregarán como premio (Preventivo N° 3.600)
• $ 8.000 en espectáculos musicales (Preventivo N° 3.609)
• $ 7.000 en la compra de 20 banderas (Preventivo N° 3.603)
• $ 3.000 en el alquiler de sonido (Preventivo N° 3.606)
• $ 1.000 en la compra de dos banners (Preventivo N° 3.607)
La fiesta totalizaba, hace dos días, $ 402.000. Comparados los $ 271.000 del martes 27, el costo creció un 48,3% en 72 horas.
La cuadratura del círculo
Si este es el jardín de la república, pero la república se ha desequilibrado, era sólo cuestión de tiempo para que la naturaleza de las instituciones se desnaturalizara. La Caja no tiene ahorros. Es una aseguradora a la que le quitaron los fondos de seguros, así que festeja. Es una entidad de crédito popular que da cada vez menos créditos para el pan del pueblo, pero no le mezquina al circo. En noviembre, al fútbol tucumano lo asistieron con $ 2,5 millones.
• $ 250.000 a San Jorge (resolución 652/12)
• $ 750.000 a San Martín (resolución 653/12)
• $ 1,5 millón a Atlético (resolución 649/12)
Por cierto, ya se ejecuta:
• A Atlético le entregaron 27 cheques diferidos por $ 49.000, más uno por $ 27.000, todos con fecha 15 de noviembre. El club entregó el Recibo C 0001-00000667, del 14 de noviembre, por el $ 1,35 millón en cuestión.
• San Martín entregó, contra la Orden de Pago N° 21.426, el Recibo C 0001-00000438, del 12 de noviembre, por $ 75.000, en concepto de la primera de 10 cuotas.
• San Jorge dio, contra la Orden de Pago N° 21.427, la Factura C 0001-00000052, con fecha 15 de noviembre, por la primera de 10 cuotas de $ 25.000.
Vuela el Learjet
El manejo de la Caja Popular es alperovichismo en escala. El Gobierno que aprueba un Presupuesto 2013 que no prevé crisis es el que, en nombre de la crisis, decide el rescate anticipado de los dolarizados Consadep. Esa operación premió al especulador que compró esos títulos al 30% de su valor antes de que cotizaran en bolsa (ahora recibirá el 50%). Y que castiga al empleado público, al jubilado, al proveedor o a sus deudos, que por el 100% de lo que le adeudaban recibió esos títulos, y ahora deberá elegir entre obtener la mitad o ser pesificado.
"Tucumán va a ahorrar $ 75 millones", fue la versión del gobernador, tras gastar $ 140.000 del Estado sólo para ir y venir, con su esposa, de Mar del Plata.
El Learjet (ese avión sanitario que parece jet ejecutivo) los llevó el jueves 22 y retornó vacío. Así que el domingo pasado salió sin pasajeros rumbo a la costa y retornó con el matrimonio. Cada viaje, ida y vuelta, cuesta unos $ 70.000. En contraste, el pasaje -sin anticipación- en Aerolíneas Argentinas, Tucumán-Buenos Aires-Mar del Plata y de regreso (para descansar durante el fin de semana largo de la semana en Dubai), habría costado unos $ 6.200 por persona.
Planean los caranchos
El alperovichismo es kirchnerismo en escala. Ahora resulta que los "buitres" que están adentro de la Argentina son los pobres jubilados que litigan contra una administración nacional que no liquida los haberes de acuerdo con la legislación previsional y la jurisprudencia federal.
Los que se pasan décadas demandando en la Justicia lo que les corresponde tras una vida de trabajo, son "caranchos". No lo es, en cambio, el Gobierno de política deliberada de no pago a los ancianos. O sea, la gestión que alimenta Fútbol para Todos con los recursos de los que se están por morir no es buitre: es nacional y popular. No puede estar al lado de los abuelos cipayos que accionan contra el Estado que especula con la vida de los viejos.
De paso: que Ofelia Wilhelm, madre de Cristina Fernández, sea una jubilada que pleiteó contra el Estado por reajuste de su pensión, actualización de haberes y pago retroactivo correspondiente a su beneficio previsional (además del cobro de intereses por haberes mal percibidos), es anecdótico. Así como el hecho de que consiguiera todo eso en sólo dos años.
Hay que no hay
Para lo que no tiene recursos el Gobierno provincial es para devolver lo que tomó de la Caja: $ 172 millones. El alperovichismo, que debe restituir la totalidad de esa suma antes del 31 (o sea, dentro de los próximos 30 días corridos), sólo ha restituido el 10% de lo que manoteó.
Entre el 1 y el 22 de noviembre, de las 986 operaciones de la cuenta corriente 20097313/9 del Departamento de Seguros de la Caja Popular, sólo hay una Transferencia registrada en la columna de "Créditos", por 17 millones. Fue el único reintegro del Ejecutivo, específicamente, el 5 de noviembre. El dinero, por cierto, salió de la cuenta corriente 20097091/8 del Gobierno provincial: la Z.05. Aquel lunes 5, esa cuenta cerró con $ 1.208 millones.
Antes de esa devolución, la cuenta corriente de Seguros de la Caja Popular tenía apenas $ 1,6 millón. El pasado 22, ya le quedaban $ 8,1 millones. A los que habrá que restar lo que cueste la celebración de esta noche. Porque si hay miseria, que no se note. Y si la carestía se debe a que hay que seguir pagando una fiesta ajena que nunca se acaba, que no se sepa.