El hombre prometió y cumplió. Tomás había dicho a sus compañeros de LAGACETA.com que ayer llegaría con helado para todos y así lo hizo. Hasta llegó con cucuruchos, vasitos y una cuchara especial para servir el postre frío. Aplausos y loas por la buena onda del compañero de trabajo.
Fue de lo poco que trajo un poco de alivio ante una seguidilla de malas noticias: el fallecimiento de un reconocido y estimado médico; los dos crímenes pasionales; los problemas con la deuda impaga y el agobiante calor son sólo algunos de los acontecimientos negativos.
El otro hecho que nos llenó el corazón de esperanza fue la reacción de ustedes, lectores, que se pusieron en campaña para ayudar a María José a que llegue al hospital Garrahan con su mamá y recibir el tratamiento adecuado. Suerte que, a veces, nos sorprende una brisa que nos refresca cuando se desata un huracán.