No antes, cuando los nervios le estrujaban las tripas. No durante, cuando su mundo de afectos le sonreía al otro lado del escenario. Fue después, cuando todo había finalizado y en el lugar quedaba un puñado de amigos, cuando David Martínez Lozano se quebró y lloró como nunca antes lo había hecho. "Lloré una hora sin parar. En mi vida me pasaron muchas cosas fuertes, pero ninguna como esta".

El cantante tucumano se refiere a la emoción que le provocó el recital que brindó el martes en el hotel Metropol, en el que hizo una doble presentación: la de su primer disco, "Mi partida"; y la de su último videoclip, de la canción homónima, en el que participa Solange Gómez Abraham.

La conmoción que le produjo el espectáculo -además de responder preguntas a periodistas, el joven cantó seis de las 14 canciones del álbum- fue la satisfacción final tras siete años de espera, el tiempo que pasó desde que decidió profesionalizarse hasta esta semana. "Canto desde los 17 años, al principio en semanas de colegios y luego en otros shows. Pero el sueño de todo cantante es sacar un disco. A los 19 conocí a Fabián Farhat, que luego sería mi productor artístico, y él me ayudó mucho. De todos modos, es muy duro el proceso hasta poder editarlo y nadie me regaló nada. Todo lo gestioné por mi cuenta".

Entre canción y canción, David se refirió el martes a esa lucha que mantuvo para llegar a su objetivo. "Quise difundir el mensaje de que los sueños se cumplen, de que la gente debe seguir adelante con fuerza y perseverancia para lograrlos. Y creo que yo soy el mejor ejemplo de eso".

La próxima meta de Martínez Lozano es ser conocido en todo el país y, para eso, ya tiene un plan trazado. "Viajaré a Buenos Aires la próxima semana. Hay posibilidades de que actúe en los programas AM, de Telefe, y La cocina del show, de El Trece -indicó-. Pero también iré a otras provincias, a todas si es posible, y tocaré puertas hasta hacerme notar".