La aparición de dos cadáveres, el lunes a la mañana, mantiene ocupados a los policías de la división Homicidios, quienes ayer intentaban develar qué había pasado en cada uno de los casos. Lo que sí descartaron es que exista algún vínculo entre ambos hechos.
El más difícil de resolver -señalaron los uniformados- es el caso del cuerpo hallado carbonizado dentro de un Renault 9 en la Cañada de Viclos. El motivo -explicaron- es que el fuego consumió todas las evidencias. Por esa razón, hasta ayer manejaban dos posibilidades: que se haya tratado de un homicidio pasional o de un ajuste de cuestas. La Policía cree que la víctima podría ser un chofer de la Línea 6, Luis Coronel, de 37 años, casado y con tres hijos, quien se encuentra desaparecido desde la madrugada del lunes. Los investigadores entrevistaban a sus amigos más íntimos y al personal de la empresa en la que trabajaba, con la intención de hallar nuevas pistas que permitan explicar el caso.
Por otra parte, el cuerpo de Hugo Miguel Jerez, encontrado a la vera de la ruta 9, en el km. 1.286. El hombre de 26 años fue asesinado a golpes con un gato hidráulico, que quedó tirado al lado del cadáver, donde también había botellas y huellas de frenadas. Un policía de 35 años que presta servicio en la comisaría de El Colmenar y su primo de 23 años son los principales sospechosos del crimen.
Según la hipótesis que manejaban al cierre de esta edición, los tres individuos serían amigos y habrían estado juntos la noche anterior al crimen en un boliche de la localidad de Viclos. Cuando salieron del local, habrían emprendido viaje hacia la capital para cargar gas en el Fiat Uno blanco que conducía el policía aprehendido. "Aparentemente, en el trayecto comenzaron a discutir con un grupo de jóvenes que circulaban en otro vehículo, detuvieron ambos autos, se bajaron y empezaron a pelear. Luego, el policía y su primo habrían subido al auto y acelerado a fondo, arrollando al tercer ocupante que quedó al costado de la ruta", estimaron las fuentes.
Más tarde, el conductor del Fiat Uno habría regresado al lugar del hecho para buscar a su amigo, cuando fue aprehendido. Además, la Policía secuestró el vehículo. "Tenía varios daños, abolladuras, vidrios rotos y los faros delanteros estaban llenos de sangre, en especial el izquierdo", precisaron.
Mientras el policía y su primo permanecen aprehendidos, los investigadores intentaban dar con el segundo vehículo, cuyos ocupantes participaron del enfrentamiento.