Hablaron de provocación gratuita y hasta de grito de guerra. Y de inmediato se pusieron en campaña para obtener un desagravio por las opiniones que Francisco "Pancho" García Posse, presidente electo del Colegio de Abogados de la Capital, emitió en una entrevista que este diario publicó en la edición de ayer. "El nuevo titular dio a los letrados el mensaje de que no respetará a la minorías; de que se vienen más confrontaciones y de que hay dos colegios: el de ellos y el de nosotros", resumió ayer Fernando Rogel Chaler, ex candidato a presidente por la lista opositora Abogados Agremiados.
Tres días después del comicio del 19 de noviembre, García Posse, cabeza de la alianza oficialista Moreno-Alberdi-Belgrano que se alzó con los 17 cargos ad honórem en disputa, criticó la intención del alperovichismo-kirchnerismo de participar en la renovación parcial de autoridades por medio de Abogados Agremiados. "El poder político cometió un grave error al intentar meterse en esta entidad", dijo el candidato que obtuvo 1.453 sufragios (Rogel Chaler logró 727, mientras que Guillermo Arévalo, postulante presidencial de la agrupación Nicolás Avellaneda, consiguió 431).
"Reiteramos que Abogados Agremiados está compuesto por colegas que quieren al Colegio y que participan en él desde hace años. No hay ninguna injerencia externa en este sector en el que confluyen letrados afiliados a diferentes partidos políticos e independientes", precisó por escrito Rogel Chaler.
Abogados Agremiados presentó una lista con candidatos cercanos a los legisladores oficialistas Carolina Vargas Aignasse, Marcelo Caponio y Sisto Terán. Ese menú electoral incluyó dos postulantes de La Cámpora (Ricardo Santoro y María Laura Vergara). Además, los "agremiados" exhibieron el apoyo de Esteban Carracedo (abogado del Poder Ejecutivo); Amancio Petray y Manuel García Fernández (profesionales del entorno de la senadora nacional Beatriz Rojkés); Walter Berarducci (asesor del intendente Domingo Amaya) y del peronista disidente Oscar López.
En el correo electrónico que envió a este diario, Rogel Chaler fustigó a García Posse por defender la militancia gremial de Elizabeth Rodríguez, simpatizante de La Cámpora y vocal electa por el oficialismo, y por criticar la presencia de los "camporistas" Santoro y Vergara en la propuesta "agremiada". "Ambos son excelentes colegas y la última pertenece a la comisión de Juicio Político por decisión asamblearia: es injusto desconocer ese antecedente", reprochó. Además, condenó el vínculo electoral entre la alianza de García Posse y Fernando Valdez, representante de la Universidad Nacional de Tucumán en el directorio de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio y dirigente radical próximo al diputado nacional Luis Sacca: "se olvidó de admitir que Franja Morada participó en la campaña oficialista, lo mismo que la Unión Cívica Radical, el Movimiento Popular Tres Banderas y la agrupación universitaria Alde".
El peronista díscolo López, en otro correo, instó a García Posse a asumir la prudencia y responsabilidad propias del rol de presidente electo. Tras afirmar que el sistema de votación del Colegio perjudica a las minorías, expresó: "apoyé a Agremiados por la probada conducta independiente de sus miembros, pues combato la corrupción del Gobierno y también de la UNT que respaldó al oficialismo".
Un grupo de "agremiados" pidió ayer a Eudoro Aráoz, presidente saliente, que el Colegio se pronuncie sobre las opiniones del próximo titular, solicitud que quedó supeditada a la formalización de una presentación por escrito. Un dirigente de ese sector deslizó que hasta podrían denunciar a García Posse en el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo. En el fragor de la reacción, reverdeció entre los opositores la idea (por otro lado enunciada como rumor o chanza tras el reciente escrutinio) de formar una entidad profesional paralela. Al respecto, el "alberdiano" García Posse había dicho a LA GACETA: "ese proyecto no va hacia ninguna parte. Son cosas que ya se intentaron antes y que ocasionaron pérdidas de tiempo".