BARCELONA.- El Partido Socialista de Cataluña (PSC) rechazó rotundamente la posibilidad de entrar en el nuevo Gobierno regional que surja de las elecciones parlamentarias adelantadas del domingo, en las que el gobernante, Convergència i Unió (CiU), se impuso pero perdió una docena de bancas.
CiU "es de derecha e independentista" y los socialistas son "de izquierda y federalistas", subrayó el líder del PSC, Pere Navarro, al confirmar la negativa pese a haber logrado el peor resultado en la historia de la región autónoma (retuvo 20 de los 28 escaños que tenía). "No se dan las condiciones para poder llegar a un acuerdo; las propuestas son antagónicas", agregó.
Para CiU, la coalición nacionalista que dirige el presidente del Gobierno catalán, Artur Mas, también está descartado un pacto con el Partido Popular, que rechaza radicalmente su iniciativa de convocar un referéndum sobre la conversión de Cataluña en un Estado europeo independiente. Por ello, sólo le queda como alternativa buscar una alianza con el partido independentista de izquierda Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), cuyo referente, Oriol Junqueras, aseguró que no está en contra de la continuación de Mas en el cargo.
ERC comparte con CiU el objetivo de celebrar una consulta popular sobre la independencia de Cataluña, pero difieren en política y en economía. En especial, ERC rechaza los recortes presupuestarios en planes sociales y la rebaja salarial para los empleados públicos. (DPA)