Quién no recuerda aquella "Pareja abierta" que proponían Darío Fo y Franca Rame. O "El cerco de Leningrado" (José Sanchís Sinisterra), "Kamikazes del amor" (Moretti); Fassbinder, con"El amor es más frío que la muerte"; Roberto Cossa, con "El saludador". Después llegaron "¡Ay DIU!","Desde el andamio", "Crónica de la hormiga argentina o con la soja al cuello", "El pasaje", "La conspiración de los verdaderos dioses", "Ceguera de luz", y las recientes "Dakar Eslovenia Tucumán", "Shakespeare o el Océano del Deseo", de Carlos Alsina. También el largometraje "Por las hendijas del viento (Pachamama kusiya, kusiya)". Estas obras, entre otras, subieron al escenario de "El Pulmón", espacio hizo cobrar nueva vida a una de las casas nobles de Córdoba primera cuadra hace ya 10 años (los cumplirá el jueves).
En el trayecto teatral, la casa albergó 21 producciones propias y decenas de seminarios de formación actoral con cursos sobre el método de las acciones físicas, sobre el teatro de Tenneesse Williams, de Antón Chejov y de William Shakespeare. Cooperativa
Bajo la conducción de Alsina, desde sus inicios el grupo "El Pulmón" siguió la modalidad del teatro independiente, según la cual los integrantes del hecho artístico producen su trabajo en forma cooperativa. Por opción propia, no recibieron subsidios ni auspicios gubernamentales de ningún tipo, y sobrevivieron gracias al público que pagó su entrada.
Arte y crítica
"El perfil de las producciones intentó enmarcarse en un tipo de teatro de arte y crítico, en constante relación con la realidad circundante", sostiene Alsina. Fue la continuidad de una línea que se remontaba a 1981, cuando fue fundado su antecedente grupal, "Teatro de hoy", que llegó a tener también, a fines de la década del 80, su sala propia: la recordada "El Galpón", en pasaje Padilla 48.
"El grupo cree en la actividad teatral como un modo de trabajo que debe tender a la libertad expresiva más amplia -define-. Es por ello que en las producciones conviven estilos y géneros variados que van desde el grotesco y la sátira al realismo épico. Además, concibe el teatro como una actividad artística incompatible con el criterio de competencia (o sea, quién es mejor o peor en la creación del objeto estético) para combatir la tendencia a cualquier tipo de mercantilización de la actividad artística", fundamenta el dramaturgo.
"El pulmón" cumplirá una década de trabajo bajo la consigna: "Ni por gloria ni por vanidad, solo por la certeza de la pasión".