BARCELONA, España.- El jefe del gobierno regional de Cataluña, Artur Mas, aseguró anoche que no se arrepiente de haber adelantado en dos años las elecciones al Parlamento de la región del noreste de España, en las que su partido sufrió ayer un duro revés en el desafío independentista que había planteado. Luego, convocó a otras fuerzas catalanas a unirse a él para coliderar la nueva etapa en Cataluña.
Su partido, Convergencia y Unión (CiU), no sólo no consiguió la "mayoría excepcional" que Mas había pedido a los catalanes para impulsar un referéndum de autodeterminación tras estos comicios, sino que perdió un número importante de escaños. De los 62 que tenía, se quedó con 50, a 18 de la mayoría absoluta, a la que aspiraba.
"Hemos quedado lejos de la mayoría que queríamos", admitió. "No podemos hacernos responsables únicos de la gobernabilidad del país", dijo Mas. Si bien no dio nombres, sus palabras se interpretan como una exhortación al pacto a los independentistas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que se convirtieron en la segunda fuerza de la región al elevar su número de escaños de 10 a 21.
Los otros dos partidos separatistas más pequeños sumarían un total de 16 escaños, lo que da a los cuatro partidos separatistas más del 60% de los escaños del Parlamento. Por ahí también apuntaron los dichos de Mas.
El presidente catalán había hecho campaña con la promesa de celebrar un referéndum sobre la independencia de la región en respuesta a un resurgimiento del movimiento separatista entre los catalanes, que se sienten frustrados por la profunda crisis económica que afecta a España.
Las encuestas de opinión habían pronosticado que CiU mantendría al menos sus 62 escaños en el Parlamento local y que los cuatro partidos separatistas obtendrían más de dos tercios de los escaños. Ninguna de esas proyecciones se cumplió.
Sin el apoyo psicológico de una mayoría de dos tercios, según analistas, podría ser difícil para Mas desafiar la Constitución y al gobierno central en Madrid, y tratar de celebrar un referéndum.
La participación fue muy alta en las elecciones, con un 68% del total del padrón general, 10 puntos porcentuales más que en la votación anterior celebrada hace dos años.
Con más gente que Dinamarca, una economía casi tan grande como Portugal y una lengua propia, los catalanes se ven a sí mismos como algo distinto del resto de España.
El creciente independentismo catalán es un gran desafío para el primer ministro Mariano Rajoy, quien está tratando de reducir los costos de deuda y persuadir a los inversionistas de la estabilidad fiscal y la política de España.
Muchos catalanes creen que los impuestos que pagan son injustos, y que eso está impidiendo más gasto local en infraestructuras y la creación de empleo. Se estima que 16.000 millones de euros que Cataluña paga en impuestos, alrededor del 8% de su producción económica, no se devuelve a la región.
Cataluña es sede de fábricas de automóviles y bancos que generan una quinta parte de la riqueza de España y también de uno de los clubes de fútbol con más éxito del mundo, el FC Barcelona. (DPA-Reuters)
Diarios españoles
LEJOS DE LA HOJA DE RUTA, SEGÚN EL PAÍS.- "Los catalanes castigan en las elecciones el plan soberanista de Mas", tituló el diario "El País", sobre los resultados. "Convergència i Unió pierde 12 escaños y se aleja de la hoja de ruta del presidente de la Generalitat para convocar una consulta soberanista antes de 2016", añadió.
UN DESAFÍO QUE FRACASÓ, SEGÚN ABC.- El diario "ABC" tituló "Fracasa el desafío de Mas, gana España". Luego, en la bajada apuntó: "Elecciones catalanas 2012: CiU fracasa y el proyecto soberanista de Mas se desinfla. La federación nacionalista se queda en 49 escaños, muy lejos de los 62 que obtuvo en las elecciones de 2010". "Ni mayoría absoluta, ni mayoría excepcional, ni mayoría indestructible", remarca.
UN CASTIGO ROTUNDO, INTERPRETÓ EL MUNDO.- "Mas pierde 12 escaños en su desafío independentista", tituló "El Mundo". Y luego destacó: "Objetivo truncado. Castigo rotundo. CiU ha ganado las elecciones catalanas con 50 diputados, pero ha sufrido un claro correctivo que ha llevado al partido liderado por Artur Mas a perder 12 escaños y quedarse a 18 de la mayoría absoluta".