Se dieron grandes avances de fuerzas opositoras a la gestión de la UNT. Se vio un retroceso claro de las agrupaciones que son eco de las políticas del Rectorado: Franja Morada y aliados; entre estos, un sector del peronismo y otros, sin identidad asumida. Desde la izquierda logramos modificar el mapa político estudiantil con la conquista de dos centros de estudiantes: Artes (Sur) y Psicología (frente SUR-CEPA). Esto deja mejores condiciones para seguir consolidando una alternativa política real en la UNT, que dispute espacios desde donde modificar las políticas que se vienen impulsando desde la Nación y desde la UNT. Políticas poco claras, como el vínculo con La Alumbrera, los aranceles, el andamiaje de correlatividades y la falta de un comedor, entre otros, que llevaron a que casi la mitad de los alumnos de la UNT dejen sus carreras en el primer año y que cada vez menos estudiantes terminen sus estudios. Estamos muy contentos de haber recuperado dos centros de estudiantes y sumarlos a la lucha que venimos llevando con nuestros tres consejeros directivos y con nuestro consejero superior.