Carga su marcadora, se pone la máscara y camina tranquilo hasta el interior de la cancha. Una tela de red abre el paso a otra realidad. Los amigos con los que media hora antes estaba comiendo unas suculentas hamburguesas, ahora se dividen en dos: sus compañeros y sus contrincantes.

Se para de un lado de la cancha, junto al resto de su equipo. En frente, se ubican los rivales. Y, entre ambos, hay una serie de obstáculos inflables* (ver fotos) que le permitirán protegerse cuando empiece el juego. Suena el silbato.

Sin lugar a titubeos, Gerardo Fernández se ubica rápidamente detrás del inflable más cercano y, de esa manera, se protege de los disparos que empiezan a llover del otro lado. Una batería incesante marca el ritmo, acelerado, que se va a suceder hasta que termine el punto. Las pelotitas de pintura le zumban cerca el oído, pero no le llegan a dar. Mientras, él se acomoda y empieza a tirar contra los más desprevenidos o aventureros que, en busca de un disparo certero, terminan "marcados" por una mancha de color que indica que ya están afuera del juego.

Paintball es 50% adrenalina y 50% es estrategia. Para sobrevivir en la cancha no es necesario ser ni veloz, ni fuerte, explica Gerardo, cuando sale y vuelve a la realidad. "Si te fijás, al final del juego, cuando le disparé al último de los chicos, ni siquiera tuve que correr de un inflable a otro, fui caminando porque sabía que él no me estaba viendo", revive orgulloso.

"Es una descarga emocional del laburo, del estudio y de todo lo que hacemos durante la semana. Es pura adrenalina: entrás y tirás todas las bolitas que podés y también recibís: te dan en el cuello y no te importa", sintetiza Fernández. "El ruido de las marcadoras sonando constantemente, las bolitas pasándote por los costados. Además se juega mucho en equipo", suma Cristian Grzelak, otro de los tucumanos que forma parte del Supay Team, la primera agrupación tucumana de speedball- una de las modalidades del paintball-.

Entre ambos, se proponen poner en palabras lo que es y significa este deporte. "Esto es como jugar al fútbol, tenés distintas posiciones: hay jugadores que juegan atrás, otros que están en el medio y otros que juegan adelante. Los que están adelante son los que más se arriesgan, tienen que llegar rápido al inflable , tirarse y de ahí pensar qué es lo que se va a hacer. En general, los más grandotes son los que juegan atrás, de back, que son los que hacen el apoyo. Ellos están constantemente tirando pelotitas para que los de adelante se puedan mover", describe Cristian, que como sus otros compañeros, todos los sábados, a las 15, se reúnen en la única cancha de speedball de todo el NOA, ubicada en el complejo Mirkin del club San Martín.

Cada cosa por su nombre
"Existen dos modalidades. Una se llama speedball, que es lo que jugamos nosotros. Se juega en un terreno delimitado, con una cantidad de inflables espejos de los dos lados y participan tres, cinco o siete jugadores por equipo. Además, hay un tiempo reglamentario, con árbitro y se juega a mancha. Es decir la bolita impacta y deja la mancha que indica que el jugador tiene que abandonar la cancha", detalla Gerardo.

"La otra modalidad que se llama recball o paintball recreativo, es la más conocida. Se suele jugar en eventos, entre amigos y pueden jugar de a 10, de 20 y hasta pueden llegar a ser más de 300 personas, como pasó en Córdoba", continua Fernández, ilustrando las diferencias entre lo que hacen ellos y el resto de los equipos tucumanos.

El paintball recreativo existe hace varios años en Tucumán y es el que se suele ver en lugares como Horco Molle o Tapia, donde varios jugadores se meten en terrenos arboleados y juegan por horas. Los pioneros tucumanos en esta materia son los miembros de la agrupación Legión, que juegan desde 1996 aproximadamente, aunque el grupo se constituyó definitivamente en 2003.

Volviendo al speedball, otra característica que lo diferencia es que es competitivo: hay un torneo argentino, organizado por la  Asociacion Argentina de Paintball, del que participa Supay Team. "Fuimos a Santa Fe en mayo, a Córdoba en julio y ahora viajemos a Buenos Aires a competir", relata Gerardo, sobre el reto que tienen ante sí este fin de semana.

"Somos el primer equipo del NOA en participar en Torneo Argentino de Paintball (TAP), que se viene haciendo hace ocho años. "Nos fue bien para ser el primer año", evalúa Cristian, que tiene como objetivo para el 2013 subir al podio. Aunque Gerardo no lo dice, él también.


* Figuras geométricas de goma, de entre un metro y dos de alto, que sirve para que se protejan de sus rivales.