PARÍS/DAMASCO.- El presidente de Francia, François Hollande, anunció ayer que el nuevo embajador de Siria en París será nombrado por la oposición al régimen de Bashar al Assad, en un gesto de claro apoyo a la nueva alianza política de los rebeldes. El mandatario galo recibió al jefe de la Coalición Nacional de la Revolución Siria y las Fuerzas Opositoras, Ahmed Muas al Jatib, tres días después de que su canciller, Laurent Fabius, admitiera que podrían entregarle armas a los insurgentes.

La coalición se ha comprometido a integrar a todos los componentes de la sociedad siria en un futuro Gobierno, dijo Hollande, en alusión a los cristianos y los alauitas, rama musulmana a la que pertenece el clan Al Assad. "La alianza existe y formaremos un gobierno de tecnócratas que trabajará hasta el derrocamiento del régimen", agregó Al Jatib, un predicador procedente de Damasco considerado moderado en sus posiciones políticas.

El líder del Consejo Nacional Sirio. George Sabra, identificó al futuro embajador como Munthir Makhos, un veterano opositor a Al Assad, quien estudió en la antigua Unión Soviética y vivió por años en el exilio entre Francia y Argelia.

Así, al igual que en el derrocamiento en 2011 del dictador libio Muammar Gaddafi, Francia asume un papel predominante en el apoyo a la oposición en un país árabe. Ahora aboga en la Unión Europea para que el bloque también reconozca a la alianza rebelde.

El régimen sirio en el poder prepara una gran ofensiva en las afueras de Damasco, donde han bloqueado todas las carreteras que llevan a los asediados distritos opositores de Al Tadhamun, Azzimiyet al Sham y Naher Aishyeh. En tanto, en Alepo continúan los combates entre rebeldes y las tropas del Gobierno. Sólo el viernes murieron en el país 130 personas, y unas 39.000 perdieron la vida desde que empezó el levantamiento armado, en marzo de 2011.

Los rebeldes anunciaron que capturaron un aeropuerto usado por el Ejército como base de helicópteros y tanques militares, cerca de la frontera iraquí, lo que les permitiría mantener el control de Albu Kamal y evitar bombardeos.

En tanto, se multiplican los indicios de que podría haber una intervención de la OTAN en la frontera turco-siria, a partir de un pedido formal del Gobierno de Turquía para que se proteja su territorio. Según el periódico alemán Süddeutsche Zeitung, el Ejército germano participará con 170 soldados en una operación en esa zona limítrofe y desplegará misiles antiaéreos del tipo Patriot y el equipo para manejarlos. Los proyectiles podrían servir, en los hechos, también para crear una zona de exclusión aérea en el norte de Siria, controlada por los rebeldes. (DPA-Reuters)