Dijeron "sí, quiero". Y una semana antes de las elecciones se presentaron en LA GACETA para debatir sobre los retos y funciones del Colegio de Abogados de la Capital. Guillermo Arévalo (agrupación Nicolás Avellaneda), Francisco García Posse (alianza oficialista Moreno-Alberdi-Belgrano) y Fernando Rogel Chaler (lista Abogados Agremiados) llegaron juntos, cinco minutos después del horario fijado para la cita. Cada candidato a presidente trajo su veedor: Arévalo y García Posse a los respectivos postulantes a secretario de sus sectores (Pablo Caram y José Adle), y Rogel Chaler al "agremiado" Marcelo Yanotti, aspirante a miembro titular en primer término del Tribunal de Ética y Disciplina.

Previamente habían aceptado las bases: 10 preguntas elegidas al azar de una bolsa de 20; un minuto por cabeza para contestar; rotación del orden de respuesta; un receso en la mitad del debate y 120 segundos para presentar una conclusión (disponible en el video publicado en LAGACETA.com). Cada candidato fue invitado a aportar cinco interrogantes. Como García Posse declinó la oferta, este diario elaboró, finalmente, diez preguntas.

El azar fue justo y salomónico, al menos para los postulantes. El debate terminó armándose con dos contribuciones de Arévalo (preguntas 2 y 4); dos de Rogel Chaler (preguntas 5 y 7) y seis de LA GACETA (preguntas 1, 3, 6, 8, 9 y 10). Los candidatos hicieron gala de una rigurosa lealtad procesal. Hubo tensión y respeto. La seriedad del comienzo se mantuvo hasta el final y la discusión de los letrados giró todo el tiempo alrededor de tres ejes: independencia, gestión y dignidad.

Diez preguntas para un interrogatorio trimembre

1Arévalo: el Colegio no tiene una buena relación con el Poder Ejecutivo porque defiende los derechos que el poder político avasalla. Entendemos que es necesario continuar con esa posición. García Posse: la relación entre el Colegio y los poderes políticos ha sido tradicionalmente neutra. Si había fricción, era con la Corte Suprema. Pero en la reforma constitucional de 2004 (N. de la R.: la enmienda es de 2006), a raíz de la vocación de los poderes políticos de avanzar sobre la independencia judicial, el Colegio debió salir con todos los medios a su alcance, sobre todo con acciones judiciales, a enfrentar la situación. Rogel Chaler: el Colegio jugó un rol decisivo para el establecimiento de un Consejo Asesor de la Magistratura (CAM) que nombre jueces de manera transparente. Coincido en que la independencia judicial se defendió como correspondía. Es importante que tengamos una entidad independiente, pero también hay que cumplir un papel respecto de los colegas.

2García Posse: lo crítico es la mala atención de la Anses (Administración Nacional de la Seguridad Social). El Colegio hace gestiones de manera permanente, pero no tiene herramientas más contundentes, como vinculaciones políticas, para obligar a la Anses a proceder de otra manera. Rogel Chaler: nosotros ya conversamos con el director regional de la Anses (N. de la R.: Gastón Robles). Este tema nos preocupa, como todo aquel que influye en la profesión. Hicimos una gestión para conseguir una boca de atención especial como la que ya existe en el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas. Nosotros no esperamos asumir en el cargo para obtener mejoras para los colegas. Arévalo: ha habido una total inactividad por parte del Colegio en cuanto a la defensa de los abogados en la Anses. La ley 17.040 (N. de la R.: regula la representación en el ámbito previsional) no se respeta: nosotros entendemos que hay que defender la incumbencia profesional prevista en esa norma. También necesitamos un trato más directo y que las notificaciones se hagan en los domicilios legales constituidos.

3Rogel Chaler: la participación de la mujer ha cambiado, como lo prueban el acceso a la presidencia de Cristina Kirchner y la labor opositora de Elisa Carrió. En breve seguramente tendremos una abogada encabezando nuestro Colegio. Es cuestión de tiempo. Arévalo: es necesario reforzar las cuestiones de género. La mujer debe tener espacio y voz en las decisiones institucionales. Nuestra lista fue originalmente la que más candidatas presentó. Bregamos para que la mujer defienda a su género desde su punto de vista. García Posse: el problema de la participación de la mujer viene desde la base. Todas las actividades del Colegio tienen baja presencia femenina, con la excepción de comisiones como la de familia y de género. La mujer debe incorporarse en la vida cotidiana de la entidad: a partir de allí, por su propio desempeño político y gremial, se involucrará en su conducción.

4Arévalo: proponemos constituir una comisión auditora que tenga un enlace directo con el Cuerpo de Auditores del Poder Judicial de Tucumán; que reciba las denuncias y reclamos, y les dé un trámite expedito. Este sistema proveerá a la defensa y dignificación de la profesión en los Tribunales. García Posse: la relación permanente y fluida entre la Corte Suprema y el Colegio es esencial para resolver este asunto. El tono, la intensidad y el modo de la relación lo fija la Corte: el Colegio siempre está dispuesto a proponer y a dialogar. Nosotros, además, queremos crear una mesa de atención para que los jóvenes abogados planteen los problemas que tienen en los mostradores de los Tribunales. Rogel Chaler: nuestro Colegio está como enojado. Necesitamos una institución dialoguista, que consiga que la Corte baje línea a los juzgados. La Ley 5.233 (N. de la R.: organiza el ejercicio de la profesión de abogado y de procurador) establece que los letrados debemos recibir el mismo trato que los magistrados: eso es letra muerta.

5García Posse: la Ley 5.233 prevé la integración de los órganos del Colegio mediante la elección "cargo por cargo". Ese sistema permite la representación de mayorías, minorías, mujeres, varones... Si una lista consigue ganar todos los puestos electivos debe ser porque el electorado así lo quiso. No hay elecciones más democráticas que las del Colegio de Abogados. Rogel Chaler: me parece gravísimo que una lista se lleve todo. La alianza Moreno-Alberdi-Belgrano tendrá la suma del poder de la abogacía si gana estas elecciones. En el Jurado está (Sebastián) Herrera Prieto y, en el CAM, (Antonio) Bustamante mientras que la Caja es dirigida por los aliados de la Belgrano. De esta forma, se pierde cualquier tipo de equilibrio. Arévalo: coincido con Rogel Chaler. La conjunción de sectores que conforma el oficialismo pretende acaparar todo el poder disponible. Por algo la gente los votó, pero ese "algo" está quitándonos representatividad y posibilidades de dignificar la profesión.

6Rogel Chaler: estoy de acuerdo con la integración de la Corte con conjueces. En la última lista de conjueces (N. de la R.: elaborada por el alto tribunal) hay letrados honorables, como García Posse. Arévalo: no, no estoy de acuerdo. Este mecanismo es necesario para que no se detenga la actividad jurisdiccional en los casos específicos en los que haya que reemplazar a los vocales titulares. García Posse: no se puede estar en desacuerdo con la institución de los conjueces: la cuestión pasa por la manera en que estos son designados y por garantizar su independencia e imparcialidad.

7Arévalo: Tenemos que hacer cumplir a rajatabla la Ley 5.233, que protege al letrado y le permite ejercer su profesión en forma digna. García Posse: toda la respuesta está en la Ley 5.233. El Colegio tiene, respecto de sus colegiados, la obligación de matricularlos, de juzgarlos en el aspecto ético y de defender la profesión. Además, está obligado a facilitar el ejercicio de la abogacía. Las agrupaciones que represento están particularmente comprometidas con los jóvenes y la eliminación de los escollos que puedan afectarlos. Finalmente, garantizar la libertad y la independencia del abogado presupone una entidad libre e independiente de los poderes del Estado y de los partidos políticos. Rogel Chaler: Abogados Agremiados pretende un Colegio que esté a la par del colega, no uno como el actual, que toma distancia de la problemática de sus miembros. Este es un Colegio de discursos alejados de la realidad. Todos estamos de acuerdo en que hay que aplicar la Ley 5.233, pero también podemos conseguir una buena obra social; planes de viviendas como los de los odontólogos y psicólogos, y normas que nos favorezcan como el proyecto para que la sentencia contenga la regulación de honorarios. Queremos un Colegio que preste servicios y se ponga al lado de los colegas.

8García Posse: en nuestro sistema constitucional, la selección y designación de los jueces ha estado siempre en la órbita del Poder Ejecutivo y Legislativo. A partir de la actividad del Colegio y del cuestionamiento a la reforma constitucional de 2006, la selección quedó en manos de un Consejo de la Magistratura equilibrado. Sin embargo, la elección en la terna sigue siendo facultad del Ejecutivo. Hay una discusión sobre si este debe fundar la designación de un candidato dentro de la terna: si bien personalmente creo que no está obligado, entiendo que no todos los colegas concuerden con ese criterio. Rogel Chaler: no es necesario que el Poder Ejecutivo fundamente la designación o no designación de un aspirante a juez. En el caso de que se establezca la motivación, esta deberá proceder tanto para la decisión afirmativa como para la negativa y en todos los casos. Arévalo: disiento con mis dos colegas. El Colegio tiene que salir en defensa de casos como el de Carlos López. Pese a que este abogado tiene excelentes antecedentes y a que ganó varios concursos, terminaron siendo jueces los que estaban por detrás de él. El Colegio debe inmiscuirse en esto y exigir al Poder Ejecutivo las razones de la exclusión de López.

9Rogel Chaler: el principal reto es recuperar la dignidad. Nuestra profesión viene en decadencia y eso se manifiesta en el trato que recibimos tanto dentro como fuera de Tribunales. Un tema fundamental es la actualización de los honorarios. En un proceso inflacionario como el que vivimos resulta fundamental que los jueces apliquen la tasa activa. Esa debería ser la bandera de nuestro Colegio. Arévalo: el abogado que pasilla (sic) está bastardeado. No tiene ni la dignidad ni la representación que merece. Nosotros decidimos intervenir en las elecciones para revertir esa situación en los Tribunales y en las reparticiones públicas. Estas últimas no conceden las dos horas reglamentarias para el ejercicio libre de la profesión: hay un bloqueo virtual del título. García Posse: en primer lugar, mantener la independencia del Colegio para que haya un ejercicio independiente de la profesión. Y lograr que los servicios no desestabilicen a la entidad que los presta: de nada sirve una organización tipo mutual, que dé cosas muy tentadoras, si los jueces son parciales. En segundo lugar, conseguir un ejercicio razonable de la profesión en Tribunales, y que la Justicia sea ágil y eficaz. Y, por último, incorporar jóvenes a la matrícula.

10Rogel Chaler: la realidad es que los abogados son los únicos que manejan el Derecho y lo conocen en profundidad. Por ende, sólo ellos deberían ser jueces de Paz. Nuestra incumbencia profesional viene retrocediendo frente a la de contadores y escribanos. Si ganamos las elecciones, vamos a hacer de este tema una bandera. García Posse: no estoy de acuerdo con la Justicia de Paz lega. Por ley, los jueces cumplen funciones jurisdiccionales. Por lo tanto, deben ser abogados. La norma que obliga a designar jueces de Paz letrados existe pero, ex profeso y por cuestiones políticas, su aplicación está suspendida. El Colegio debería retomar la lucha que ha mantenido desde siempre para que los jueces de Paz sean definitivamente abogados. Arévalo: en este tema vemos otra vez la inacción del Colegio para hacer respetar la incumbencia profesional de sus miembros. La entidad no ha peleado suficientemente con el Gobierno por este asunto. Debemos exigir el cumplimiento irrestricto de la ley vigente.