Los papeles argentinos que cotizan en el exterior sufren pérdidas de hasta el 70% en el año, liderados por la estatizada YPF que llegó al menor valor en 10 años. A los títulos públicos locales -bajo ley extranjera para tener liquidez- le rebajaron la calificación de riesgo de "B" a "B-" por los fallos legales y las decisiones internas que ponen a Argentina al borde de un nuevo default. Precisamente cuando están disponibles los fondos en dólares para los servicios en diciembre del Global 17, Cupones PBI, Discount y Par por U$S 3.332 millones, también fueron los más repudiados en esas ruedas con caída de hasta un 35%. El temor a pérdidas en sus activos se presenta entre los inversores institucionales, como las compañías de seguros y las cajas profesionales, producto de la nacionalización de los ahorros en las AFJP. Al sector privado le preocupa también que la petrolera estatal absorba parte del fondeo local y que la banca privada termine asistiendo al sector público restringiendo así el crédito a la producción y al comercio. La Cámara de Diputados tratará el miércoles la reforma del sistema bursátil. Mientras que los países líderes tienen un mercado de capitales pujante y eficiente que financia barato a las empresas, en Argentina las compañías usan poco al sistema como mecanismo de crédito. Los volúmenes negociados en las ruedas han decrecido. La nueva ley puede mejorar el marco legal, pero aún no menciona ventajas fiscales ni acciones de fomento para ingresar a la bolsa.