De 2012, como de al menos los 10 años anteriores, también podrá decirse que fue el año de los castings. Aunque esta temporada puede presumir (vaya mérito) de haberse especializado en un tipo especial de convocatorias: las que llamaron a los aficionados al canto. Pasaron las que atrajeron a los cantantes con historias de vida, las que priorizaban la voz y no el físico, las que pretendían conjugar ese arte con otros como el baile y la actuación y también las que, con nostalgia de la primera década de 2000, tenían como objetivo fabricar una nueva banda pop.

A esta última tipología de búsquedas pertenece Operación Triunfo, un formato que Telefe ya conoce, aunque esta vez llega renovado en todo aspecto -debutará el viernes, a las 22.30, por Canal 8-. En primer lugar, no será conducido por el histórico Marley, que todavía relame las mieles del éxito con otro reality, "La Voz Argentina". El presentador será Germán Paoloski, una cara que nos hemos acostumbrado a ver en el noticiero nocturno y que ahora parece exigido a demostrar que es multirubro. En segundo lugar, en el casting no se ha evaluado a solistas, como en las anteriores cuatro ediciones, sino a chicas dispuestas a compartir grupo y protagonismo.

No hace falta esforzar mucho la mente para establecer el paralelismo con Popstars, el ciclo que produjo RGB Entertainment y del cual salieron los grupos Bandana y, más adelante, Mambrú. Para llegar a la formación ideal, Operación Triunfo ha hecho un casting único y multitudinario en Buenos Aires para chicas de entre 18 y 25 años con pasión por el canto y el baile. Ya elegidas las candidatas de la fase inicial, el jurado que las evaluará está constituido por la coach vocal Magalí Bachor (a quien ya se vio en Popstars), el cubano Yotuel Romero y el presidente de Sony Music Brasil, Alexandre Schiavo.

Palabra de conductor
Paoloski admitió en una entrevista con el diario El Liberal que será imposible que no comparen su estilo para conducir con el de Marley. "Es inevitable, pero no me da temor. Confío mucho en que el programa tendrá una identidad propia conmigo; trataré de darle humor, simpatía y espontaneidad. Marley es un excelente conductor, tiene un estilo muy personal, que gusta a la gente", señaló, y agregó que toma este nuevo trabajo como un desafío. "Soy consciente de la popularidad del reality y por eso no dejo de prepararme. Pero, desde ya, no voy a cambiar nada de lo que vengo haciendo, eso es lo que llevó a que me llamaran. Estoy contento, tenía muchas ganas de hacerlo".

Paoloski admitió que estará pendiente del rating, porque eso es lo que define la continuidad o no de un programa. Basado en el éxito que obtuvo Popstars y en la fidelidad que suele mostrar el público adolescente, podría recomendársele -en principio- que se quede tranquilo.