u PABLO, EL TAFICEÑO.- La teleconferencia tuvo como protagonista a Pablo, un empleado con más de 15 años de actividad en la planta embotelladora de Arca en Tucumán. "Somos testigos del crecimiento de la planta de Coca Cola, ahora tiene tecnología alemana y japonesa", detalló durante su charla con la presidenta Cristina Fernández. El empleado dijo que procede de Tafí Viejo, "corazón ferroviario".

u en medio del galpón.- Las instalaciones de Arca Continental en Tucumán se ornamentaron de manera de conservar la estructura propia de trabajo de la planta. En medio de una de las naves, se instaló una pantalla gigante en la que se fue detallando la expansión de la firma de capitales mexicanos en la Argentina. En total, la compañía invitó a unas 300 personas más los operarios, a los que el propio director para Sudamérica de la firma, Alejandro González Quiroga, los calificó como el capital de la compañía.

u EL CORO CRISTINISTA.- La presencia de "La Cámpora" fue lo más comentado en la ceremonia. Los jóvenes militantes se instalaron justo frente a la planta que iba a ser habilitada por la embotelladora de Coca Cola y cantaron en todo momento. Los cánticos apuntaban, fundamentalmente, a la defensa de la gestión de Cristina Fernández, ante el acto que se hizo anoche, en contra de las políticas oficiales.

u un momento incómodo.- Fue el que le tocó vivir ayer en el acto al intendente de Yerba Buena, Daniel Toledo. Justo antes de iniciarse la ceremonia de inauguración, un empleado de Ceremonial del Ministerio de Industria de la Nación le pidió que abandonara la silla que ocupaba porque no le correspondía. Ofuscado, el intendente de Yerba Buena pidió explicaciones por el desaire. Según comentaron los presentes, la situación bajó los decibeles cuando le acercaron una silla y alejaron del lugar al empleado nacional que protagonizó el incidente con Toledo. El otro intendente presente en el acto fue el de la Capital, Domingo Amaya.

u crecimiento.- A partir del fortalecimiento del mercado interno registrado en los últimos nueve años, el consumo de bebidas sin alcohol aumentó en forma sostenida. Desde 1991 hasta 2011 el consumo de gaseosas subió un 161%, con un crecimiento anual promedio de 5%. En 2011, alcanzó los 4.057 millones de litros, según el Ministerio de Industria.

En el próximo lustro, Arca Continental tiene previsto duplicar su volumen de negocio en el norte argentino. Y la apuesta será fuerte hacia el futuro: otra inversión de U$S 60 millones de los capitales mexicanos en la planta embotelladora de Coca Cola que posee en Tucumán. Pero antes de hablar de cifras, Alejandro González Quiroga, el director de Arca Continental para Sudamérica, dejó en claro que los valores de la compañía son más fuertes que el deseo de alcanzar la rentabilidad. "Los clientes son nuestros jefes y a ellos nos debemos", dijo el ejecutivo mexicano, al inaugurar ayer dos nuevas líneas de embotellado para vidrio y de tipo PET retornable. Esto generará una capacidad de embotellado adicional de 60.000 botellas de vidrio por hora y 19.200 botellas de PET. Así, la compañía duplica la capacidad de embotellado, llegando a las 120 millones de cajas unitarias anuales.

La ceremonia se realizó con la presencia de la ministra de Industria, Débora Giorgi, y del presidente subrogante de la Legislatura a cargo del Poder Ejecutivo, Regino Amado, entre otras autoridades. También estuvo el director general de Arca Continental para la Argentina, Raymundo González García, quien ratificó una inversión general de la compañía de $ 235 millones hasta el próximo lustro. Entre otras obras, se prevé la instalación de una nueva línea de producción y la construcción de un edificio inteligente.

El acto tuvo como corolario el contacto, a través de una videoconferencia con la presidenta Cristina Fernández, quien destacó: "hoy en Tucumán Arca Continental, radicada en Argentina pero de capitales mexicanos, se convierte en una de las plantas de fabricación de botellas de Coca Cola más importantes del mundo". Previamente, González Quiroga, en su discurso, dejó en claro que el impulso a las nuevas inversiones está relacionado con lo que denominó como círculo virtuoso de acción entre el capital privado y el Estado, en todos sus niveles, como facilitador.

"Hasta ahora, hemos invertido U$S 140 millones y vamos a meter otros U$S 60 millones para la última fase de la planta", indicó. Y acotó: "esto es posible en un entorno de confianza. Tenemos mucha confianza en el futuro de la Argentina por el apoyo a la industria por parte de todos los niveles de gobierno".

"Nos sentimos como en casa. Por eso estamos extendiendo nuestra operaciones en el norte argentino. Tenemos mucha fe de que seguirá creciendo", destacó González Quiroga en su contacto por videconferencia con la presidenta de la Nación.