BUENOS AIRES.- El masivo cacerolazo del 13 de septiembre (13S) tomó por sorpresa a la mayoría de los opositores, que se desayunaron con una protesta que tuvo como eje principal el reclamo al Gobierno, pero que incluyó también una crítica a la oposición, por no poder canalizar y representar ese descontento. Para el 8 de noviembre (8N), el jueves próximo, ya están todos alertados -oficialistas y opositores-, pero con diferencias sobre cómo afrontarlo.

Mientras desde la oposición volvieron a utilizar las redes sociales (Facebook y Twitter) para hacer la convocatoria, para esta marcha y concentración impartieron instrucciones sobre las medidas de seguridad que deben adoptar, como así también sobre la vestimenta a utilizar y las expresiones verbales y carteles con las consignas que justifican la movilización.

Desde la vereda de enfrente, los oficialistas y sus aliados tratan de quitar gravitación a la concentración de este jueves, que se realizará en las plazas centrales de las principales ciudades argentinas.

Uno de los que se expresó críticamente contra los opositores es el ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, quien afirmó que si Mauricio Macri "dice que se siente representado por el 8N, sería bueno que se ponga al frente y, desde una tarima en el Obelisco, explique cuál es su plan de gobierno, si es que tiene uno". De Vido opinó sobre las apreciaciones del jefe de Gobierno porteño, quien respaldó la protesta convocada para el jueves venidero por los denominados "caceroleros", a la que ya se sumaron dirigentes del PRO, diputados del ex duhaldismo como Eduardo Amadeo, el empresario y diputado nacional Francisco de Narváez, y el gobernador cordobés José Manuel de la Sota, entre otros.

En un comunicado, De Vido además señaló: "qué mejor oportunidad, en un marco de paz, armonía y tolerancia, como el que se vio el 13 de septiembre (cuando se realizó la primera protesta), para que alguien que quiere ser Presidente presente sus propuestas", y consideró que "un dirigente debe ponerse al frente de las demandas de la gente si la quiere conducir".

"Es lícito que tengan una visión diferente de país, como lo es también que nosotros tengamos otra, que cuenta con el acompañamiento del 54% de los argentinos que quieren que continúe y se profundice", agregó De Vido. En ese sentido, el ministro puntualizó que "por eso sería bueno que ya que se sienten tan representados por la convocatoria, Macri y otros dirigentes se pongan al frente y se presenten a elecciones, que es la manera que en democracia se elige a quien gobierna".

Sin propuestas

El escritor y periodista Mempo Giardinelli cuestionó la "falta de sinceramientos" de la protesta anunciada para este jueves. "Lo que molesta del 8N es que no sólo no hay propuestas, sino que además mienten", remarcó Giardinelli en un comentario en "Página/12", al tiempo que consideró que los promotores de la convocatoria "tienen derecho a manifestarse, pero mejor sería que sinceraran su presencia". Aseguró que detrás de organizadores "se esconden actores políticos silenciosos, que pertenecen a partidos u organizaciones y que no dan la cara". Giardinelli también remarcó que "el 8N es una movida política montada sobre algunas falacias, como la de que representan al 46% de la ciudadanía". (Télam-Especial)