BUENOS AIRES.- El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, encabezó ayer un acto en la provincia de Buenos Aires con la militancia del PRO del conurbano. con el objetivo reanimar al partido ante la ausencia de un candidato fuerte para las elecciones de 2013.
El macrismo sufrió un cimbronazo luego de que la dirigente del PRO, Gabriela Michetti, se negara a encabezar la lista de diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires para los comicios del año que viene. El denominado "Encuentro Partidario de la Militancia de la Tercera Sección Electoral" se realizó en Lanús y en ese acto Macri arengó a los militantes para que participen de la protesta del "8N" contra la Casa Rosada.
Allí, Macri sostuvo que "el país necesita un Presidente que tenga un mejor equipo", aunque evitó realizar críticas directas a la presidenta Cristina Fernández, en momentos en que se habla del acuerdo entre el PRO y el kirchnerismo para aprobar leyes en el Congreso y en la Legislatura porteña.
Al referirse al nuevo cacerolazo contra el Gobierno -se organiza para el próximo jueves-, señaló: "el 8N nos representa como argentinos y como hombres libres que queremos vivir mejor, con respeto, tolerancia y poniendo la energía en construir y no en agredir".
La estrategia del PRO es que Macri le ponga el cuerpo a la campaña bonaerense para potenciar candidatos, en especial en la populosa Tercera Sección Electoral. (NA)