Entre marzo y abril de 2005, cuando el jefe y subjefe de Policía eran Pedro Ledesma y José Melián, se produjo en la provincia una seguidilla de casos de extorsión por secuestros virtuales. Entre las víctimas estuvo Luis Alberto Daurich, quien recibió el llamado de una persona que, diciendo ser policía, le informó que un familiar suyo estaba involucrado en un hecho grave. Luego cambió el discurso, y dijo que tenía secuestrado a un sobrino suyo y que quería $ 300 en tarjetas telefónicas. La víctima cortó cuando se dio cuenta del engaño. Idéntica situación vivió un familiar de Ernesto Clemente Wayar, miembro de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán: lo llamaron por un supuesto secuestro y le exigían dinero y tarjetas telefónicas. "Por suerte advertimos que se trataba de un engaño y colgamos", había expresado Wayar a LA GACETA.