Cuando leyó en LA GACETA el calvario que vivió María Teresa Max, sintió que la historia ocurría de nuevo. Josefina Marcial contó que hace tres años vivió una situación similar, y que la intervención de un vecino evitó que cayera en la trampa que le habían tendido los estafadores. "Me llamaron por teléfono y me dijeron que mi marido había tenido un accidente y que estaba inconsciente en la calle. Me la creí. Yo estaba con mi hija que tenía 10 años en ese momento y me desesperé", relató Marcial.

El hombre que la había llamado le consultaba si su marido se llamaba Carlos y si tenía un teléfono gris, para darle confianza. "Todos los teléfonos eran de color gris en esa época. De repente cambió el tono de voz y me dice 'mirá hija de puta, lo tenemos secuestrado y si no juntás plata lo vamos a matar'. Me puse loca, colgaba el teléfono y me volvían a llamar. Me decían que rompa todos los celulares, y que compre tarjetas telefónicas", relató.

El falso secuestrador le dijo que no intente llamar a su marido, porque si sonaba el celular lo descuartizarían. También le prohibió que colgara el teléfono fijo. La mujer salió con su hija para comprar las tarjetas que le solicitaban.

En el ascensor del edificio, se encontró con un vecino y le contó lo que le estaba pasando. "Me dijo que me quede tranquila, que seguro estaban llamando desde la cárcel, que llame a mi marido porque seguramente no era verdad", dijo Marcial.

La mujer regresó al departamento. Del otro lado de la línea, aguardaba el secuestrador virtual. "Le mentí que la conversación había sido grabada y corté. Después me comuniqué con mi marido. Llamé a la comisaría, y el policía que me atendió me dijo que no valía la pena hacer la denuncia", contó.

Pasaron tres años, y aunque el delito no llegó a concretarse, quedaron secuelas. La hija de Marcial, cada vez que atiende el teléfono y es una voz extraña, tiembla. "Hasta el día de hoy tengo la voz de este tipo en la cabeza. Te prohíben que llamés a tu marido, te hacen un lavado de cabeza y te van sacando datos sin que te des cuenta. Entiendo lo que vivió esta mujer", contó Marcial.