Guillermo Saccomani, titular de la cámara de supermercadistas de la provincia, dijo que un impulso del ritmo comercial en diciembre dependerá, principalmente, del incentivo salarial del Gobierno provincial. El empresario mercantil explicó que esa subordinación es el resultado de una reducción del margen de utilidades. "Pasamos un año bastante difícil, y por ello es dificultoso reinvertir para las empresas", destacó. 
Las ventas minoristas mostraron en septiembre una caída de un 4,6%, respecto de igual mes de 2011, según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Ese dato confirmó la séptima baja consecutiva y la desaceleración del consumo. "Este año fue difícil para todos los rubros", insistió el supermercadista. 
Saccomani describió que el tucumano es cauteloso a la hora de comprar en estos momentos. El empresario hizo hincapié en que el consumidor tiene hoy mayores responsabilidades, ya que el gasto personal no sólo incluye consumir productos alimenticios, sino también cumplir con nuevas obligaciones, por ejemplo, el pago de servicio de telefonía celular.
Al igual que en otros segmentos de la actividad mercantil, en los supermercados se observó una menor circulación de billetes y un incremento de las operaciones con tarjetas de créditos. Saccomani informó que la variación a favor del plástico fue de un 8% promedio anual. 
"Tucumán es muy competitiva y las empresas familiares, que son pequeños y medianos negocios, se apoyan entre sí para sobrellevar la presión del momento. Quienes se adaptan a los cambios, ajustan gastos", destacó el titular de la cámara de propietarios de supermercados.