"Les pido a cada uno de ustedes, mirándolos a la cara; les voy a rogar, les voy a implorar, que me digan dónde está Marita, qué pasó con Marita", dijo José D'Antona a los imputados. Ayer, el querellante realizó su alegato final en el juicio por la privación ilegítima de la libertad y la promoción de la prostitución de Marita Verón, y solicitó penas de hasta 25 años de prisión.

D'Antona, que denunció la complicidad política, policial y judicial en el secuestro de la joven tucumana, ocurrido el 3 de abril de 2002, también pidió que se inicie una investigación para determinar si tuvieron responsabilidad en el hecho el ex gobernador Julio Miranda, su ex secretario de Seguridad, Julio Díaz y Rubén "La Chancha" Ale, entre otros.

En sus conclusiones, también requirió que tres personas, entre ellas Irma Abraham, sean procesadas por falso testimonio, y que los 13 acusados sean detenidos para garantizar su asistencia el día del dictado de la sentencia.

Las pistas falsas

Gran parte del alegato lo dedicó a describir las principales hipótesis de investigación que fueron desechadas por la fiscalía de Instrucción, y en cada una de ellas detalló lo que consideró la conexión política y policial. "El Estado hace 10 años y medio que no le puede devolver su hija a Susana Trimarco", manifestó.

El abogado les anticipó a los jueces que, cuando los defensores hablen, les dirán que Marita era prostituta; que Horacio Verón, su hermano, era el secuestrador, que murió al hacerse un aborto; le hablarán del "huracán Trimarco" y de la "astuta". "Dirán que esto es una novela, un cuento inventado por Susana Trimarco. Para responderles, recurro a un cuento", manifestó D'Antona, y leyó un capítulo del libro "Visita, francesa y completo", del escritor tucumano Eduardo Perrone, donde describe cómo funciona una red de trata de personas.

En la descripción de cada una de esas "pistas falsas", D'Antona también hizo referencia a la supuesta actividad que se desarrollaba en las whisquerías de Irma Medina. "Dicen que sólo tomaban copas con los clientes y que las chicas se quedaban con el 50%. Era un negocio poco rentable, porque además les daban alojamiento y comida. No quedaba nada para los dueños", ironizó.

La complicidad

Fueron 14 las personas mencionadas por el querellante en su pedido de ampliación de la investigación, como posibles autores, coautores o instigadores del secuestro de Marita. Son "La Chancha" Ale, Ernesto Baaclini (ex secretario de la Fiscalía de Instrucción VIII°) Julio Díaz, la enfermera Patricia Soria, Paola Ceballos (ex pareja de Gonzalo Gómez) Daniel Moreno (ex juez riojano) Julio Miranda, los policías Víctor Hugo Lisandro, Mario Corpus, Víctor Juárez, Julio Lisandro y Héctor Brito; Ángel Rivero (padre de María Jesús y Víctor Rivero), y Fabián "PC" Rivas (allegado a Ale).

"El cerebro era María Jesús Rivero y Ale financiaba. No hace falta que diga quiénes son los Ale. Rivero tenía lo que le faltaba a "La Chancha", el cerebro que le organizara las cosas. Hizo de una remisería un imperio, la puso a manejar el club San Martín. Julio Miranda era un empleado de Ale", describió el querellante.

Finalmente, solicitó que María Jesús y Víctor Rivero, Daniela Milhein, Azucena Márquez, Carlos Luna, Gonzalo Gómez, José "Chenga" Gómez y Medina sean condenados a 25 años de prisión, Alejandro González y Juan Derobertis a 24 años, Mariana Bustos y Paola Gaitán, 23 años y seis meses y Pascual Andrada 23 años y 7 meses.

Reacciones dentro y fuera de la sala

La respuesta de Baaclini.- Escuchó que el querellante lo nombró, y no quiso quedarse callado. El ex secretario de la fiscalía de Instrucción que llevó adelante la investigación, Ernesto Baaclini, envió un correo electrónico a LA GACETA. "Me resbala lo que diga porque son dichos falsos. Demuestra falta de conocimiento. Los fiscales en sus alegatos nada dijeron de mi persona. Los abogados de Trimarco entraron por la ventana a la causa. No entiendo por qué Daltonta (de esta manera se refirió al querellante) no estuvo cuando declaré como testigo. Me comentaron que nada expresó sobre las contradicciones que señalé en la audiencia de las testigos. Ahora tiran caramelos para decir que se olvidaron. Entiendo su función, como entiendo que para esto cobra honorarios y estadía en la provincia", manifestó, entre otras cosas, Ernesto Baaclini.

Bostezos.- En un momento de la audiencia, el acusado José Fernando "Chenga" Gómez bostezó. El querellante José D'Antona advirtió el gesto, e ironizó. "Las mujeres víctimas no pueden bostezar, porque les quitaron el sueño", expresó. "Yo sí lo puedo hacer porque estoy tranquilo", respondió el "Chenga". El presidente del tribunal, Alberto Piedrabuena, le ordenó al imputado que saliera de la sala.

En un cuaderno.
- Daniela Natalia Milhein, una de las imputadas, estuvo todo el tiempo anotando en un cuaderno frases del alegato del querellante. No levantó la cabeza ni siquiera cuando se la nombraba. Una actitud similar tuvo María Jesús Rivero, aunque cruzaba opiniones con su abogado, Cergio Morfil.

El diccionario.- El querellante mencionó algunas palabras a las que les dio dos significados. El primero, el corriente. El segundo, el que le adjudicó a los imputados. Entre las palabras estaban "mujer", "hombre", "marido", "esclava", "prostíbulo", "cura", "plaza", "arreglo", "dignidad", "agenda", "doña", "multa", "ritos satánicos", "celda", "libertad", "juez". "Creí siempre que un cura era quien profesaba la fe católica. Ahora descubro que es una persona que devuelve a las víctimas de trata a sus secuestradores", manifestó el querellante. Una de las testigos relató una situación similar a la definida.

Agenda y fecha del fallo

¿Cómo sigue?

A las 8.30 comenzarán los alegatos de Cergio Morfil, defensor de Víctor y María Jesús Rivero. Luego seguirá el defensor oficial Hernán Molina, que representa a Daniela Milhein, Alejandro González y Humberto Juan Derobertis. El fiscal de Cámara Carlos Sale tendrá la oportunidad de replicar los alegatos.

La fecha probable de la sentencia

A pesar de que el lunes pasado se suspendió la audiencia por un problema de salud del juez Eduardo Romero Lascano y que el cronograma de alegatos lleva dos días de atraso, el tribunal confía en poder llegar a dar su veredicto la semana del 12 de noviembre. Las audiencias no se realizarán por las tardes.