El camino al infierno está empedrado de buenas intenciones. El refrán popular se desplomó sobre nuestra mesa de trabajo con más fuerza que la tormenta. En las primeras horas de la mañana, cuando los pasos retumban en la Redacción es el momento del repaso de la edición impresa que ya fue y de su continuación en la vida virtual de LAGACETA.com. De repente nos detuvimos en el suplemento "Nosotros" , el suplemento que hacen de principio a fin estudiantes tucumanos. Nos dimos con el título "Un pueblo donde el progreso parece trancado". Rebosando alegría empezaron a escucharse bromas proponiendo que se lo invitara a trabajar en la Redacción al joven que había hecho ese título en Trancas. De pronto, el nubarrón: se transformó la cara de uno de los responsables y soltó la frase que no queríamos escuchar: "Ese no es el título original que pusieron los chicos". Todo se vino abajo. El original de los chicos era "Un pueblo que podría avanzar y no avanza". El celo del editor preocupado por evitar que se repitan palabras (una máxima del periodismo) le había jugado una mala pasada y había desvirtuado la idea central de "Nosotros". Pedimos disculpas a los chicos de Trancas por ese error.