CONCEPCIÓN.- Ediles radicales del Concejo Deliberante local advirtieron que el río Chirimayo se transformó en una verdadera amenaza para los vecinos de esta ciudad. Aseguraron que el cauce podría desbordar en el verano, e inundar un amplio sector del municipio, a raíz de la extracción descontrolada de áridos que practica una empresa constructora. "El peligro de que el municipio sufra un anegamiento es muy concreto en razón de que el río está quedando sin defensas, deforestado y con un dragado que evidencia la carencia de un estudio técnico", dijo el concejal Carlos Olarte (UCR).

La organización ambientalista Unión Vecinos de Concepción (Univec) se sumó a la preocupación de los concejales realizando un planteo ante la Justicia local. Reclamó una investigación sobre la extracción presuntamente irregular de ripio desde el río. El intendente local, Osvaldo Morelli, dijo que aunque tiene acreditados informes que garantizarían que la extracción de áridos desde El Chirimayo se realiza en forma adecuada, revisará los trabajos en ese cauce a fin de determinar el alcance de la denuncia.

No sólo ese lecho correría el riesgo de desmadrar. La preocupación de ediles y ambientalistas se extiende a otro acueducto. Se trata de la acequia de Los Méndez, que abastece de agua al ingenio La Corona y nace en el Chirimayo. Según dijeron, se encuentra sin compuertas y en consecuencia, si se produce una crecida, el canal podría colapsar y anegar algunos barrios del sector sur del municipio. "La acequia representa también un serio riesgo para la población y exige una rápida intervención de las autoridades a fin de que se le instale una compuerta que regule la salida de agua", plantearon.

Los ediles Eduardo Carrizo, Alfredo Estéfano y Olarte expusieron ante el secretario de Medio Ambiente de la provincia, Alfredo Montalbán, la preocupación por lo que sucede en el Chirimayo. Los opositores sospechan que la extracción se ejecuta sin que se haya estudiado el impacto ambiental. El árido que se saca del río (que desciende desde los Nevados del Aconquija y se desvía al oeste de la ciudad para desembocar en el Gastona) es destinado a la construcción del tramo Concepción-Aguilares de la nueva ruta 38. La obra es ejecutada por la empresa Mijovi.

Vialidad de la Nación y la Dirección Provincial del Agua (DPA) suscribieron un convenio a fin de que la empresa constructora pueda extraer áridos desde el río Chirimayo. "En la extracción no se está teniendo en cuenta el límite de profundidad del lecho. Eso se advierte en los gaviones que comenzaron a desplomarse al perder piso", insistió el concejal Olarte.

Los ediles ilustraron la denuncia con fotografías que muestran a gaviones que cedieron y la deforestación que se practicaría en sectores cruciales. "El 'codo de Vargas', que es donde gira el río que baja desde el oeste y se orienta al sur para desembocar en el Gastona, es el punto más preocupante. Ahí cedieron los gaviones, que sirven de defensa, ante el árido que se está sacando", apuntó Ramón Arias, de Univec. "El río baja a una velocidad que requiere en esa curva una muy buena contención. De lo contrario va a desbordar y seguirá hacia los sectores poblados", alertó. (C)