"Dirigente único, guía, armador, hábil, sagaz, audaz, un verdadero animal político"
El gobernador de Tucumán José Alperovich homenajeó a Néstor Kirchner través de un comunicado, en el que destacó las virtudes del ex mandatario. "Se cumplen dos años del repentino adiós de Néstor Kirchner. El país lo recuerda, todos lo extrañamos. Su pérdida fue para mí un golpe duro. Con su muerte perdí a un amigo. Pero más grave aún, la Patria perdió al líder político más completo de las últimas décadas. Cuesta todavía hoy pensar a la Argentina sin Néstor. Dirigente único, guía, armador, hábil, sagaz, audaz. Tenía (tiene, me gusta pensar) una serie de cualidades que lo transformaron en un verdadero animal político como hacía rato los argentinos no veíamos. Y cuando digo rato, me refiero a décadas y décadas. Despertó pasión. Fue fuente de alegría y de esperanza en el pueblo que, al fin, vio concretados muchos de sus sueños, por tantos años relegados. Y fue el "enemigo" de los sectores políticos que, históricamente, significaron un retroceso para las conquistas populares. Eso generó Néstor Kirchner. Vaya si Kirchner sabía lo qué quería. Vaya si lo logró. Entregó, cuatro años más tarde, a su compañera de toda la vida, Cristina, abrumadamente elegida por el pueblo, un país ordenado, creciendo, pujante. Un pueblo que, otra vez, se permitió volver a soñar y encontró en Ella la posibilidad de continuación del proyecto político de El, de los dos, ese que acunaron toda la vida. Hoy el pueblo lo llora. Pero al mismo tiempo, sonríe, porque esté dónde esté, Néstor nos acompaña y nos obliga a superarnos día a día para construir la Argentina que él siempre soñó", sostiene.
El gobernador de Tucumán José Alperovich homenajeó a Néstor Kirchner través de un comunicado, en el que destacó las virtudes del ex mandatario. "Se cumplen dos años del repentino adiós de Néstor Kirchner. El país lo recuerda, todos lo extrañamos. Su pérdida fue para mí un golpe duro. Con su muerte perdí a un amigo. Pero más grave aún, la Patria perdió al líder político más completo de las últimas décadas. Cuesta todavía hoy pensar a la Argentina sin Néstor. Dirigente único, guía, armador, hábil, sagaz, audaz. Tenía (tiene, me gusta pensar) una serie de cualidades que lo transformaron en un verdadero animal político como hacía rato los argentinos no veíamos. Y cuando digo rato, me refiero a décadas y décadas. Despertó pasión. Fue fuente de alegría y de esperanza en el pueblo que, al fin, vio concretados muchos de sus sueños, por tantos años relegados. Y fue el "enemigo" de los sectores políticos que, históricamente, significaron un retroceso para las conquistas populares. Eso generó Néstor Kirchner. Vaya si Kirchner sabía lo qué quería. Vaya si lo logró. Entregó, cuatro años más tarde, a su compañera de toda la vida, Cristina, abrumadamente elegida por el pueblo, un país ordenado, creciendo, pujante. Un pueblo que, otra vez, se permitió volver a soñar y encontró en Ella la posibilidad de continuación del proyecto político de El, de los dos, ese que acunaron toda la vida. Hoy el pueblo lo llora. Pero al mismo tiempo, sonríe, porque esté dónde esté, Néstor nos acompaña y nos obliga a superarnos día a día para construir la Argentina que él siempre soñó", sostiene.