BUENOS AIRES.- La Cámara del Crimen confirmó ayer el procesamiento por "abuso sexual agravado" contra un hombre que acudió a un inquilinato en el que vivía un homosexual que vendía comida. El agresor, al principio, le pidió alimentos, pero como no se los dio, después, sacó un arma de fuego, lo amenazó y lo violó.

El extraño episodio ocurrió el 26 de mayo pasado, en horas de la madrugada, cuando el agresor concurrió a la habitación del hotel en el que vivía la víctima con la intención de pedirle comida. Sin embargo, ante la negativa del dueño de casa, el visitante reaccionó con violencia, extrajo un arma de fuego y lo abusó sexualmente.

Los camaristas Ricardo Pinto y Alberto Seijas dieron por acreditado el relato de la presunta víctima, pues. "No tiene trastornos en el curso o en el contenido de sus pensamientos y no presenta en su procesamiento psíquico desajustes de índole psicótico ni propensión a la sobrecarga imaginaria ni ideación fabulatoria, por lo que su relato, en principio, sería verosímil", señala el documento de los jueces. El análisis psicológico mostró que la víctima posee una "estructura psíquica pobre con rasgos de labilidad emocional e inmadurez afectiva podrían haber condicionado su enojo", pero los jueces advirtieron que "ello no indica que el episodio no hubiera ocurrido". (DyN)