Los Concejos Deliberantes de Yerba Buena y de Lules decidieron seguir apostando a sus actuales autoridades y ratificaron prácticamente a todos los ocupantes de los cargos. En paralelo, en ambos casos los opositores quedaron nuevamente excluidos de las mesas de conducción.
Los ediles oficialistas de la "Ciudad Jardín" impusieron la semana pasada la continuidad en los cargos de Antonio Caferro como presidente del cuerpo, y a Luciano Villegas y Rolando Canseco como vicepresidente primero y vice segundo, respectivamente. Ayer, en tanto, los ediles aliados al intendente Daniel Toledo juraron y asumieron sus cargos en una sesión extraordinaria que se convocó exclusivamente para ese fin.
Por su parte, el oficialismo luleño volvió a consagrar ayer a Roque Gabriel Salazar como titular del cuerpo. En la vicepresidencia primera se mantuvo a Daniel Delgado. El único cambio se dio en la vice segunda, ya que Juan Nallen reemplazó a Miguel Mastroberardino. La votación fue por ocho votos contra dos.
Los ediles Gonzalo Guerra (UCR) y Darío Calafiore (justicialista disidente) se expresaron en disidencia. Repudiaron no haber tenido incidencia en la decisión. "La sesión fue el reflejo de lo que ocurrió durante todo el año, nunca se respetó la voluntad de las minorías. Ser ninguneado es el costo que pago por no ser obsecuente con el poder de turno. Jamás seré un levantamanos del intendente (César Dip)", rechazó Guerra.