SANTIAGO.- Cientos de estudiantes de colegios protestaron en el centro de la capital, llamando a no votar en las elecciones municipales del domingo, las más inciertas en décadas. El llamado, rechazado por partidos de gobierno y de la oposición, abre otra incógnita sobre el resultado de los comicios, donde por primera vez la inscripción en el padrón es automática y el voto voluntario.

Cinco millones de menores de 30 años, que jamás sufragaron en su vida, tienen ahora derecho a emitir su preferencia, pero nadie proyecta con certeza cuál será su participación.

"Estamos sitiados; hay contingentes policiales por todos lados reprimiendo y llevándose detenidos. ¡Esto no es democracia!", escribió en Twitter la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios, Eloísa González.

El rechazo de los jóvenes a la participación política deviene del amplio rechazo ciudadano a las élites políticas, como confirman estudios de opinión de distinto signo.

El presidente Sebastián Piñera, el oficialismo, la oposición, el Congreso y los tribunales de Justicia tienen apoyos ciudadanos inferiores a un 25 % incluso. La situación, como admiten líderes y analistas de todas las tendencias, genera una crisis de representatividad en un país que mantuvo desde 1990 un orden democrático con crecimiento económico.

Pero otros dirigentes estudiantiles, devenidos en candidatos a alcaldes, llamaron a votar a los jóvenes y a la ciudadanía en general. "El voto de los jóvenes acabó con la dictadura de Augusto Pinochet", dijo el comunista Camilo Ballesteros, líder de las miles de protestas de 2011 y que abrieron el debate sobre el modelo de desarrollo chileno.

La elección municipal del domingo, que renueva ediles en todo el país, tiene además como telón de fondo los comicios legislativos y presidenciales de 2013, donde la socialista Michelle Bachelet asoma como favorita. La ex mandataria, que abandonó el poder con un 80% de apoyo, aventaja en cuarenta puntos a sus más cercanos rivales, pese a que aún ni siquiera anuncia su candidatura. Sin embargo, si el gobierno retiene y amplía las alcaldías en su poder, surgirán dudas sobre del futuro de los comicios de 2013. (DPA)