Está convencido de que para disputarle el poder al kirchnerismo, la oposición debe abandonar los intereses personales y abocarse a un proyecto político común. En diálogo con LA GACETA, el diputado nacional Alfonso Prat Gay (Coalición Cívica) afirma que este panorama está muy lejos de avizorarse, debido a la atomización de los partidos enfrentados al Gobierno.
El parlamentario, alineado al proyecto político de Elisa Carrió, llegó a Tucumán para dejar inaugurado anoche el Instituto Zenón Santillán de Formación Política y Gestión Pública.
Al realizar un repaso de la política nacional, y en particular del papel que hoy cumple la oposición, Prat Gay señaló que el resto de los partidos enfrentados al PEN no tienen poder de fuego debido a la creciente atomización. "Hoy la oposición no existe como tal por esta fragmentación. No existe una oposición monolítica. Y este problema se da por la manera en que la gente votó. No eligieron a una sola agrupación. En 2011, la gente hizo una opción bien selectiva y repartida", argumentó el ex titular del Banco Central.
Prat Gay asegura que, actualmente, a los partidos opositores les resulta muy difícil imponer la agenda política y lograr que los proyectos de ley que elaboran sean aprobados por los diputados kirchneristas. "Esto no ocurría en 2008, por ejemplo, durante la pelea entre el Gobierno y el campo. Ese año, 'Lilita' Carrió tuvo un protagonismo político importante y toda la oposición se alineó detrás de ella. No nos olvidemos que en las elecciones presidenciales de 2007 ella terminó segunda", sostuvo el parlamentario nacional. Prat Gay expresa que la única manera de disputarle el poder al kirchnerismo en 2015 será "caminando el país". "No hay que quedarse de brazos cruzados. Hay que seguir recorriendo el país y continuar militando por las cosas que creemos", agregó el diputado.
Según el economista, el error de la oposición en 2009 fue proyectarle a la opinión pública una capacidad o una potencialidad que no tenía. "Esta es la realidad. Es frustrante pero es un punto de partida, es un llamado a la gente para que reflexione muy bien sobre su próximo voto. Y por supuesto que nosotros deberíamos darle un menú menos atomizado", se sinceró.
En cuanto a lo económico, el diputado dijo que "la primera gran mentira" del kirchnerismo fue calificar de exitosa a la renegociación de la deuda. Fui el primero en plantearlo y ahora embargaron la Fragata Libertad", concluyó.