ESTAMBUL.- Los esfuerzos por conseguir la paz del enviado especial a Siria, Lakhdar Brahimi, se vieron empañados por atentados en Alepo y Damasco.

En la capital siria murieron al menos 13 personas y 29 resultaron heridas al estallar un coche bomba en el barrio cristiano de Bab Tuma. También en Alepo, la segunda ciudad del país, estalló otro coche bomba frente al hospital sirio-francés y varios transeúntes resultaron heridos.

Brahimi se reunió en Damasco con el presidente, Bashar al Assad, y pidió a las partes que proclamen unilateralmente un alto el fuego con motivo de la fiesta musulmana del sacrificio, el Eid al Adha, que empieza el viernes.

La televisión siria informó que Al Assad apoya la iniciativa de Brahimi y que está abierto a una solución política que respete la integridad y la soberanía de Siria. "Toda iniciativa debe estar basada en el cese del terrorismo, lo que requiere el compromiso de los países que apoyan" a esos grupos, dijo al Assad.

También la oposición saludó la propuesta. Brahimi se había reunido antes con representantes de la oposición tolerada por el régimen, el Comité de Coordinación Nacional para el Cambio Democrático.

El presidente de esta organización, Hassan Abdul Asim, saludó la iniciativa del mediador enviado por la ONU y la Liga Árabe. No obstante, dejó claro que el diálogo en Siria será posible cuando el régimen sirio cese la violencia contra la oposición y libere a los presos. Acuerdos previos de alto el fuego fracasaron hasta el momento y Brahimi había dicho antes que había pocas oportunidades de éxito.

En tanto, prosiguió la violencia en el país. Según Sana, el atentado en Damasco, en el que murió un policía, fue obra de un "grupo armado terrorista", término con que el régimen designa a los rebeldes. Sana señaló también que varios "terroristas" murieron al explotar una bomba colocada cerca de una mezquita en el distrito de Assali, en el sur de la capital. (DPA)