El Gobierno, la Estación Experimental Agroindustrial (Eeaoc) y los empresarios continúan en la búsqueda de nuevas alternativas para frenar la contaminación de la Cuenca Salí-Dulce: no descartan ninguna idea. Esta vez, recibieron los detalles de un proyecto que prevé la eliminación de la vinaza como desecho y que podría adaptarse a la industria azucarera.

Se trata del fraccionamiento del residuo de la caña de azúcar, considerado subproducto (derivado industrial), a partir de un proceso que se integraría al procesamiento original de la planta en la fábrica. Ese mecanismo apunta al aprovechamiento de los despojos de la caña, con el que se podría obtener "alcohol más limpio y proteína para alimentar animales, y podría recuperarse agua limpia. Además, se lograría un fertilizante a partir de la denominada simbiosis industrial, entre las sales (desecho de la industria azucarera) y la sangre (desecho de la industria frigorífica).

Así lo explicaron Luis Vélez, Domingo Muratore y Felipe Alarcón, presidente, vicepresidente y director de I&D Muvad, empresa de investigación y desarrollo tecnológico con sede en Córdoba, que patentó esa iniciativa. "Es un proceso diferente: no atacamos la vinaza, sino la evitamos mediante una serie de subprocesos dentro de un proceso general", afirmó Vélez.

"El procedimiento se llama fraccionamiento de los componentes del vino de caña de azúcar. Eso lleva a no tener vinaza. En el marco de los conocimientos mundiales, se establece una simbiosis industrial, que significa la unión de subproductos", comentó Muratore por su parte. Los directivos de la firma presentaron el proyecto en los últimos dos días ante el Ministerio de Desarrollo Productivo, la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc) y representantes de la Cámara de industriales azucareros. Vélez, Muratore y Alarcón, resaltaron que ese mecanismo permitirá, inclusive, la elaboración de vino de caña de azúcar, repitiendo la experiencia lograda en Filipinas.

Por último, expresaron que se requerirá una inversión de casi U$S 5 millones, aunque el monto también dependerá de las dimensiones de la planta; el programa contemplará la utilización de una estructura de máquinas, como una membrana de filtración (importada), entre otras.

Si bien esa iniciativa no fue aplicada a la actividad fabril azucarero, los directivos aseguraron resultados exitosos en medio de la polémica por la polución en el territorio provincial.