BUENOS AIRES.- El fiscal Jorge Di Lello, quien investiga presuntas irregularidades en la transferencia al Estado y condonación de deuda a la ex Ciccone Calcográfica, advirtió que la Justicia puede dar con las identidades de los dueños reales de la planta impresora. El fiscal se pronunció de esta manera en medio de las acusaciones contra el vicepresidente Amado Boudou y sus allegados. Alertó que existen dos caminos para reconocerlos. Uno -dijo- es la indemnización por la expropiación aprobada por el Congreso de la actual Compañía de Valores Sudamericana (CVS), debido a que el pago no se concretará hasta que se presente una persona física como propietaria de la planta impresora de billetes.

El fiscal federal, además, no negó que se está investigando si intervinieron en la supuesta operación irregular el banquero Jorge Brito y el ex colega de éste y actual empresario Raúl Moneta.

"¿Si la expropiación podría favorecer o no? Planteado en blanco o negro, ¿cómo adivinar si va a llover en 10 días? Pero, ante la posibilidad de cobrar la indemnización, se abre el margen de favorecer la identificación", sostuvo Di Lello.

El fiscal respondió así al ser consultado sobre si el pago por la absorción por parte del Estado puede derivar en el reconocimiento de los propietarios reales de la ex Ciccone Calcográfica.

El integrante del Ministerio Público argumentó: "lo que pidió la fiscalía (a su cargo) y el juzgado (interviniente) aceptó es exigir que no se hagan pagos concretos si no es a personas físicas, más allá de la cadena de sociedades que disfrazan a las personas físicas".

"La única persona que debe cobrar es una persona física titular directa del derecho. O sea, ni un apoderado puede hacerlo", alertó, aunque añadió: "eso puede o no suceder, porque, si alguien decide donar los aportes que hizo y mantenerse en el anonimato, no se cobrará la expropiación". (DyN)