DAMASCO/ESTAMBUL.- Más de un año y medio después del inicio de la revuelta en Siria, la lucha llegó a la cuna de la dinastía del presidente, Bashar al Assad: en Kardaha hubo ayer tiroteos por primera vez desde que empezó la crisis, anunció el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH). Mohamed al Assad, primo del padre del mandatario y uno de los fundadores de las temidas milicias Shabiha, fieles al régimen, fue herido de gravedad. En los enfrentamientos habrían estado implicados tres influyentes clanes alauitas de Kardaha, que se habrían puesto en contra de los Al Assad.

El opositor OSDH denunció además que 21 civiles, entre ellos ocho niños, murieron por ataques aéreas contra la ciudad de Salqine.

Los combates más fuertes siguen centrándose en Alepo, donde un incendio destruyó más de 500 tiendas y acabó con gran parte del bazar techado medieval más importante del mundo, declarado patrimonio mundial por la Unesco. El diario oficialista Al Watan acusó a los insurgentes, y la oposición responsabilizó al régimen.

Ante la Asamblea de la ONU, el canciller sirio, Walid al Moualem, acusó a Estados Unidos, Francia, Qatar, Arabia Saudita y Turquía de respaldar al "terrorismo" con armas, dinero y combatientes.

La delación de Gaddafi

Los diarios Corriere della Sera (Italia) y The Daily Telegraph (Gran Bretaña) publicaron ayer que Al Assad facilitó datos el año pasado sobre el paradero del líder libio, Muammar Gaddafi, a cambio de que su país no fuese atacado por la OTAN, y que el Gobierno de Francia infiltró agentes secretos en las Brigadas Revolucionarias, que terminaron asesinándolo.

El matutino romano presentó testimonios de ex seguidores de Gaddafi y del Consejo Nacional de Transición libio, que confirman la versión. (AFP-DPA-Télam-Reuters)