MEDIOCRES Y FRACASADAS
Mientras escuchaba al filósofo José Pablo Feinmann, tuve vergüenza ajena. A medida que denigraba y menospreciaba a las mujeres argentinas que "odian" a la señora Presidenta, analizaba mi vida. ¿Me habrá llamado a mí ama de casa mediocre? ¿Se refirió a mí como mujer fracasada? Yo, que me levanto a las 6 de la mañana para preparar el desayuno de mis hijos que van al colegio. ¿A mí me dijo fracasada? Yo, que trabajo 10 horas diarias fuera de casa y estudio con mucho sacrificio una carrera universitaria. No. a mí, no. Seguro se lo dijo a esa mujer que sube y baja cuatro veces al día de un colectivo, para ir a trabajar en un comercio para que a su sueldo que se lo coma la inflación que niega esa mujer tan "odiada". No, seguro lo dijo por esa profesional que pagó sus estudios con trabajos mediocres y se esfuerza por salir adelante. O no. Seguro que le dijo mediocre fracasada a la señora que se quedó en casa a criar sus hijos y sabe más de economía que el mismo ministro, porque hace maravillas con el sueldo de su esposo. Odiar no, señor Feinmann, yo no odio a la señora Presidenta; sólo que no estoy de acuerdo en algunas cosas con ella. Aquí hay inflación, aquí te matan para robarte, aquí te cortan un dedo por la recaudación. Aquí hay atropello a la libertad de prensa. Aquí hay adoctrinamiento político en las escuelas. Aquí se compran votos con clientelismo. Aquí se mantienen vagos con planes. Yo y muchísimas mujeres argentinas no la odiamos. Sólo no estamos de acuerdo con ella o no somos tan obtusas para decir que todo hace bien o todo hace mal. Y usted no tiene derecho a llamarnos fracasadas porque no hicimos una carrera profesional exitosa, no tenemos la piel tersa a los 58 años, ni hablamos en la ONU. Nosotras criamos hijos, cocinamos, trabajamos y estudiamos por una Argentina mejor. Y usted no tiene derecho a humillarnos por eso. Aquí el mediocre es Usted.
María Alejandra Martínez de Lazarte
alejandramartinezdelazarte@hotmail.com
ARBOLADO URBANO
En Marco Avellaneda primera cuadra existe un espacio "parquizado" cuyo "cuidado" está a cargo de la Municipalidad. Esporádicamente, esto es, cerca de elecciones o cuando algún presidente extranjero visita la ciudad, alguna cuadrilla corta el césped y limpia el predio. Hace meses que eso no ocurre. La semana pasada llamé a la Dirección de Espacios Verdes para pedir que poden una vieja morera que esta allí, cuyas ramas llegan hasta el suelo y estaban siendo acondicionadas, con el agregado de cartones y hojas de palmeras secas, como refugio por un grupo de personas que se juntan allí a aspirar pegamento y otro tipo de actividades acordes a su forma de vida. Aparte del mal aspecto que brinda tal "construcción" en pleno centro, se presta para que en el descontrol de sus ocupantes, ocurra algún incidente que después todos debamos lamentar. Por supuesto que mi llamado no tuvo ningún resultado. Ayer cuando pasé nuevamente por la cuadra, observé que una cuarta parte del pobre árbol fue quemada con fuego que encendieron bajo su copa. Volví a llamar a la repartición para insistir con mi pedido. Me respondió una empleada que debo hacer una nota, que deben firmar varios vecinos y presentarla en la oficina respectiva o ir personalmente a hablar con el jefe del sector. Como no dispongo de tiempo para una u otra gestión, recurro a LA GACETA en pro de una solución, lo que en ninguna otra ciudad organizada hubiera sido necesario; pero bueno, vivimos en Tucumán.
Julio García
jcgarci4@yahoo.com.ar
CORTES EN LA RUTA 307
Incomprensible que se convoque al turismo a visitar los Valles Calchaquíes. Durante el último fin de semana largo, los automóviles que circulaban por la ruta 307 tuvieron que soportar largas colas de hasta 2 km y esperas de hasta una hora por los cortes debido a las reparaciones. Sábado, domingo y lunes realizaron cortes sin ninguna consideración hacia las personas que utilizan la ruta, que es controlada por particulares, brillando por su ausencia el Estado. Para citar uno de los problemas generados por esta demora no anunciada, está el sanitario: mujeres, niños y ancianos desesperados buscando servicios que, por supuesto, no existen. Me imagino que poco o nada saben los funcionarios gubernamentales competentes sobre lo sucedido. Estos inconvenientes no se sufren desde el aire.
Eduardo Rodolfo Ceballos
General Paz 383
San Miguel de Tucumán
EDUCACIÓN
Como representantes de la Asociación Tucumana de Educación para Adultos nos adherimos en un todo lo expresado por la docente Cristina Rotger (carta del 15/9). Recordamos que el actual Gobierno viene ejerciendo tres líneas devastadoras para el sector: la desprofesionalización, el achicamiento y la precarización, contraponiendo a esta acción el abarrotamiento desorganizado de planes y programas nacionales que provocan el congelamiento y cierre de vacantes con el apoyo de auditorías tendenciosas. Todo ello bajo la impunidad de las cuatro Juntas de Clasificación intervenidas por el Poder Ejecutivo y vocales que cobran suculentos sueldos para ser funcionales a los poderosos y para cercenar legítimos derechos docentes. A esto debemos sumar otro poder igual de nefasto que el poder político, y es el silencio y la indiferencia de los casi 30.000 docentes a los que invitamos a unirse y a expresarse para recuperar nuestro rol fundamental en la sociedad.
María E. Pereira y
Dante Albornoz
Asociación Tucumana de
Profesores en Educación de Adultos
EL MIELERO DE SIMOCA
Quiero traer a la memoria un personaje que en el paisaje urbano de Simoca, por muchos años, resultaba simpático, anecdótico e enigmático; se lo conocía como "el Mielero". Era un anciano anacoreta, taciturno, huraño; en sus ojos azules había una mirada triste, como ausente, siempre andaba masticando algo: tal vez una bronca lejana, un sueño o una esperanza perdida. Si lograba entablar un diálogo, sus palabras, con acento alemán eran pocas: "me compra... le vendo, vale tanto... gracias". Vino desde la zona El Jardín, se instaló, previo permiso, en la casilla de la balanza en la estación de servicios, donde oficiaba de cuidador por las noches, allí pasó sus días y décadas. Se ocupaba de cultivar su huerta, cuidar unas pocas gallinas ponedoras y trabajar con las abejas, fabricantes de la miel que él vendía. La señora Sara Saifán, que es la propietaria del servicio, le tenía mucho aprecio, le ofrecía algunas comidas y bebidas, gesto que el viejo respondía ofrendando huevos o alguna taza de miel. Ella cuenta que una de las pocas oportunidades que logró entablar una conversación, le confesó que alguna vez había estado enamorado, allá en su lejano país. Luego hizo un largo silencio, abrió grandes sus ojos azules y dijo: "¡era un amor imposible! Ella era una estrella muy difícil de alcanzar... buenas noches, señora". Así de misterioso era, solitario, sin amigos, solo con sus plantas y animales. En la triste tarde del 11 de agosto de 1986, se asentó un enjambre de abejas silvestres, de esas llamadas "africanas": atacaron sus panales y sus gallinas, que él pretendió proteger. Varios insectos lo picaron. Afligido y asfixiado por una grave reacción, arrastrándose, buscó ayuda en la playa de estacionamiento; en el hospital local lo derivaron urgente al Padilla, era demasiado tarde, murió sin ser atendido. Su benefactora retiró su cuerpo inerte y frío de la morgue. La solidaridad se hizo presente, el municipio aportó el féretro, los vecinos se acercaron a la casilla de la balanza, donde se veló, algunos se amanecieron, al día siguiente lo trasladaron al cementerio. Era "el mielero", que por tanto tiempo recorría las calles del pueblo ofreciendo sus productos. El alemán de pocas palabras, era el ser humano envuelto en misterio. A quien un pasaporte lo identificaba con el nombre de Frank Sreiser, inmigrante.
Roberto Martín Aguirre
24 de Septiembre 130
Simoca-Tucumán
Registro incivilizado
Cuando mi hija cumplió sus 8 años me dirigí a la sede del Registro Civil en Monteros para realizar los trámites para renovar su DNI. Allí me informan que el turno lo debo gestionar a través de la página web del Registro Civil; hace dos meses intento infructuosamente realizar dicha odisea; cada lunes me instalo frente e la computadora antes de las 2 en punto que es cuando se otorgan nuevos turnos; y luego de media hora, cuando logro ingresar a la página, ya no quedan en ninguna sede y esto es desde hace dos meses. A los funcionarios del Registro Civil Tucumán les pido que por favor busquen la manera de solucionar esta problemática a la brevedad, ya que afecta, yo creo, a toda la población.
Lorena Hermosilla
lorenahermosilla14@gmail.com
Semáforos peatonales
El 13/9 LA GACETA publicó la nota "La cuenta regresiva llegará a la zona de la terminal". Me gustaría felicitar a quien corresponda por todos los artefactos colocados. "Los semáforos peatonales les avisan a los caminantes si todavía están a tiempo de atravesar la calle o si es preferible que se queden en la vereda". Considero que son sumamente útiles y positivos para peatones y para conductores. Como dice el refrán, "mejor prevenir que curar" accidentes. En segundo lugar me gustaría en la medida de lo posible que se revisen los "cuenta regresiva" de la avenida Benjamín Aráoz 800, zona muy concurrida no sólo por el inmenso tráfico sino también por los numerosos estudiantes (hay cuatro facultades) sino por la población que cruza esta avenida (hay un hogar de niños y un club). Y por último, noté a pocos metros de la Casa Histórica, en calle Crisóstomo Alvarez y Congreso, que el "cuenta regresiva" dejó de funcionar.
Mariana E. Brito
marucita109@hotmail.com
TIRO AL BLANCO A LOS VEHÍCULOS
Frente al Mercofrut hay jóvenes que practican tiro al blanco con los coches y colectivos que por allí circulan. Anteayer rompieron la ventanilla de un ómnibus de la empresa Tesa, del lado del chofer. Este tuvo que hacer una maniobra brusca porque le entró vidrio hasta en los ojos. ¿Qué hubiese sucedido si el ómnibus volcaba? La cantidad de heridos que habría... ¿Es necesario que la Policía controle lo que se sabe que pasa corrientemente? Quizás se alega que son menores, pero la falta de cultura de esa gente no tiene que justificativo para que cometan hechos delictivos, que atentan contra la vida de las personas.
José Omar Figueroa
jofigueroa016@hotmail.com