El Presupuesto 2012 fue el detonante de la discordia en el invierno tafinisto. La pelea entre el intendente Jorge Yapura Astorga (Participación Cívica) y cuatro concejales por la distribución de los recursos municipales calentó el ambiente político de Tafí del Valle. Tras meses de confrontación, los ediles disidentes lograron aprobar este mes la previsión de gastos con sustanciales modificaciones. Esta será una semana clave para saber si la primavera enfrió el conflicto. Ocurre que el jefe municipal tiene hasta los primeros días de la semana para promulgar o vetar la norma.
El vicepresidente del Concejo, Daniel Carrazano (Partido de los Trabajadores) y los ediles Damián Roldán (Inti), Beatriz Centeno (Frente Provincial) y Daniel Arnedo (Proyecto Colectivo) integran el bloque que ahora es mayoría. Están expectantes respecto de la decisión de Yapura Astorga. Mientras, el presidente del cuerpo Cristian Caliva (Participación Cívica) y Juan Carlos Reyes (Partido de la Justicia y la Victoria) apoyan al oficialismo.
"Inteligencia" y partidas
"Si es inteligente, no lo vetará. No negociaremos la autonomía", bramó Arnedo en diálogo con LA GACETA. El edil se refirió de esa manera a algunos de los cambios que hicieron al texto enviado por el Ejecutivo. Precisamente, a la decisión de incrementar el dinero destinado al funcionamiento de la institución. Se quejó porque, según explicó, desde que plantearon sus dudas sobre el Presupuesto, Yapura Astorga les habría suspendido el pago de sumas extra (recibían $ 2.000 para gastos de gestión y $ 1.000 para viáticos),
"Tenemos compromisos, somos políticos. Nos vienen a pedir remedios y no podemos ayudar. Por el tema del Presupuesto, (el intendente) se enojó. No firmamos como quería. Tiene que entender que no es un patrón, somos autoridades. Nos hace quedar mal con la gente", cuestionó.
"Espero que el Presupuesto sea bien recibido", expresó Carrazano. Requirió al intendente que respete el análisis jurídico-contable que efectuaron. "No esperábamos que (las observaciones) causaran una situación de inestabilidad. Estábamos velando por los intereses de la comunidad", añadió.
Arnedo explicó que fueron tres los cambios relevantes que realizaron al Presupuesto, fijado en más de $ 65 millones. En primer lugar, aumentaron de $1 millón a $1,6 millón los fondos para el Concejo. "Esto es importante porque no tenemos computadoras ni caja chica", justificó. Luego, precisó que se redujo la partida del Programa de Asistencia Social Municipal. "Pasó de $ 3.9 millones a $1, 2 millón. Esa área es manejada por Jéssica Astorga, hija del intendente. El dinero que se disminuyó sería destinado a obras", deslizó con suspicacia. Por último, puntualizó que se restaron recursos para nivelación de calles y fueron reasignados a tareas de alumbrado público y cordón cuneta (mermó de $ 2,5 millones a $1 millón. "No entendemos por qué tanto para ese rubro. Si hay recursos y áridos en el municipio. Esperemos que esta vez las obras se ejecuten", remarcó.
La tensión entre el intendente y los concejales comenzó a mitad de año, cuando el Presupuesto llegó al cuerpo. Cuatro de los seis ediles quitaron su apoyo a Yapura Astorga y se quedó sin la mayoría. En la Casa de Gobierno, los díscolos requirieron una reunión con el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo.
Al ser consultado por LA GACETA, el jefe municipal había dicho que la restricción de fondos era general en la administración, como un "paraguas" anticrisis. "No hay roces, sólo distintos puntos de vista. Tuvimos la suerte de tomar precauciones que otros concejales no pudieron interpretar, creyeron que no les quería dar dinero", concluyó.