Admiten las manifestaciones públicas, como los cacerolazos, como una forma de expresión popular pero entienden que deben ser pacíficas, especialmente los escraches a personas, sobre los que hubo diferentes apreciaciones. LA GACETA habló sobre este tema con cinco parlamentarios tucumanos, ya que estos sucesos fueron constantes en los últimos días, para que fijaran una posición.

El senador radical José Manuel Cano, por ejemplo, respondió: "no me pareció afortunado el afiche que se mostró con al ataúd de (Guillermo) Moreno. La diputada Miriam Gallardo de Dip (FpV), opinó que sobre el escrache al secretario de Comercio de la Nación "roza con lo mafioso, y es intolerable que ocurran estas cosas. Tenemos que repudiar estos hechos que nos conducirán a ningún lado".

Para Juan Casañas (UCR), la gente sale a reclamar "porque se siente ninguneada, sobre todo cuando se piensa que todo está bárbaro en el país".

El peronista Alfredo Carlos Dato sostuvo que los cacerolazos "agreden al sistema representativo e irrumpe en un período con legítimas autoridades constituidas". El joven dirigente radical, Luis Sacca se mostró a favor de las cacerolazos, aunque "en forma pacífica".

Cano reivindicó "las distintas formas de expresión cuando desde el Gobierno se cometen excesos". "A nadie le tiene que molestar que haya manifestaciones en lugares públicos, se hacen contra los excesos de la política y cuando se utilizan métodos violentos. Sin embargo, no me pareció afortunado el afiche que se mostró con el ataúd de Moreno", apuntó.

A Gallardo de Dip le parece una falta de respeto que "en algunos casos se personalice y se vaya a los domicilios". Opinó que en ese caso la manifestación se transforma, "se desvirtúa el objeto y se usa para ofender, para faltar el respeto a las personas". "Creo que en este momento, donde se han conseguido tantos derechos que no teníamos, sería bueno reconocerlo aunque haya pequeñas equivocaciones. Hay que apoyar lo que está haciendo este Gobierno para los más necesitados. Hay que dejar los egoísmos y pensar en qué estoy apostando yo para que el país siga creciendo. Hay que mirar el conjunto, hay que valorar. Han insultado a la Presidenta y fueron a la casa de Moreno a ofenderlo. Despojándome de todo partidismo creo que roza con lo mafioso y es intolerable para una persona soportar los epítetos que son vergonzosos", afirmó la dirigente de Lules.

"En una sociedad donde no existe el diálogo, donde los gobernantes no se sientan a una mesa, la gente se ve desbordada y recurre a los cacerolazos", señaló Casañas. "Estoy seguro que nadie quiere estar en los cacerolazos, pero cuando hay gobernantes que creen y dicen que esta todo bárbaro y cada vez que uno pide hablar con los gobernantes no puede, la gente sale porque no le queda otra. Sale porque se siente ninguneada", agregó. Consideró como algo complejo el tema de los escraches personales. "Cada individuo tiene su privacidad, pero hay que ver la calentura de los vecinos. Toda acción lleva una reacción y cuando uno se siente avasallado hace estas cosas", intentó explicar.

El justicialista Dato respondió que a los cacerolazos lo que los caracteriza "es la agresión al sistema representativo". Señaló que los que van con la cacerola tuvieron la posibilidad de expresarse electoralmente en 2011. "La protesta es una acción directa que irrumpe en un período en que se tienen legítimas autoridades", dijo, y recordó que sufrió escraches personales en julio de 2008 por la polémica resolución 125. "Esto puede ser el inicio de la actitud de la Alemania de los años 30 con la llamada noche de los cristales rotos", advirtió.

Sacca indicó que cualquier método de expresión, siempre y cuando sea pacifico, es bueno. "Es un sector de la población que no tiene forma de expresarse, el último fue una sorpresa para el Gobierno y para todos", dijo. Respecto de los escraches personales se manifestó convencido del papel de la Justicia. "Cada uno debe evaluar si están haciendo bien las cosas", añadió.

Luego apuntó que Moreno tiene toda la prensa para responder a quienes le faltan el respeto. "Todo lo que no conlleve una agresión física o una amenaza concreta es una actitud personal. Las manifestaciones son para estar en contra o a favor y una actitud mafiosa es para la gente mafiosa no para la gente común", sentenció.