"Recuperar la ética".- "Manuel Belgrano desconoció las órdenes de un gobierno central para quedarse a luchar contra los realistas. ¿Estarían nuestros gobernantes dispuestos a desoír una orden llegada desde Buenos Aires?". Con esa reflexión, el senador José Cano (UCR) cuestionó al alperovichismo y al kirchnerismo. Realizó un paralelismo entre Manuel Belgrano, el prócer homenajeado, y Amado Boudou, quien presidió los actos. "Belgrano murió pobre. En cambio, el vicepresidente es investigado en la Justicia por irregularidades que lo involucran en una operatoria vinculada con la impresión de billetes", argumentó el titular de la UCR local. Remarcó que la memoria de los próceres requiere "recuperar la ética" en el manejo de lo público.

Doscientos años, "la misma encrucijada".- El legislador José Páez (Democracia Cristiana) deslizó críticas al oficialismo al comparar la situación del país hace 200 años con la actual. "Hoy el enemigo no es Pío Tristán (líder de las tropas enemigas) ni los realistas. Lo son el hambre, la pobreza, la inseguridad, la soberbia del poder y el pisoteo de la república y de sus instituciones", enumeró. Argumentó que, 200 años después de la gesta, los argentinos están en la misma encrucijada: "tenemos el camino marcado por los próceres. Podemos presentar batalla o huir".

Sólo para "oficialistas".- El legislador Federico Romano Norri (UCR) cuestionó el tinte de las celebraciones. "El recuerdo de la Batalla de Tucumán no debe transformarse en un acto oficialista. La presencia del vicepresidente Amado Boudou le sumó una carga política innecesaria a los festejos", criticó.