"Escuchá Omar, esos son tiros". le dijo Adriana Jiménez a su esposo. Cuando el ruido de los disparos se hizo más intenso, la mujer se tiró al piso con su hija de siete años, y su marido, César Omar Romano, se escondió detrás de la puerta. A menos de cinco metros de la ventana del dormitorio, tres delincuentes se tiroteaban con la Policía.
El enfrentamiento había comenzado en Yerba Buena y terminó a las 1.15 de ayer en La Reducción, cuando el auto en el que escapaban los sospechosos volcó. Uno de ellos, Aristóteles "Ari" Vázquez, murió luego de recibir un disparo en la cabeza. Los otros se encuentran internados.
Todo comenzó en avenida Solano Vera y el Camino de Sirga. La Brigada de Investigaciones Norte, a cargo del comisario Marcos Goane, tenía el dato de que iba a producirse un asalto en la zona, y apenas vieron al Peugeot 207 reconocieron a sus ocupantes, quienes ya figuraban en los archivos por haber participado en hechos delictivos.
Inmediatamente comenzó una persecución. El Peugeot 207 tomó el camino hasta San Pablo. Por la ruta 301 siguió hacia el sur e ingresó por la calle principal de La Reducción, Lules. Luego de recorrer 300 metros, dobló a la derecha en un calle. Una cuadra y media más adelante los ocupantes quisieron tomar una cortada que les permitiría cruzar la vía, pero rozaron con el cordón cuneta y el auto volcó.
Los policías detuvieron su vehículo unos 50 metros antes. El tiroteo prosiguió unos minutos, hasta que fueron reducidos.
El estruendo
Romano y Jiménez estaban con su hija viendo la televisión desde la cama, cuando empezaron a escuchar los disparos. Ayer a la tarde, mientras limpiaban la sangre que había quedado en la vereda de la casa, contaron que primero sonaron tres tiros. "Después fue como una batería de fuegos artificiales y un gran estruendo", comentó la mujer.
Ese ruido era el auto que había volcado. Eduardo Brandán, un vecino que estaba a pocos metros, en la puerta de su vivienda, fue testigo del enfrentamiento. "A pesar del accidente seguían disparando contra la Policía", comentó. Uno de los efectivos había cruzado por las verjas de las casas para rodear a los delincuentes, hasta que el fuego cesó.
Los vecinos contaron que dentro del vehículo quedó el conductor, que gritaba que lo auxiliaran por las heridas que le había producido el vuelco. "Ari" yacía dentro. "Tenía el cuerpo cruzado, con la cabeza hacia la luneta", dijo Jiménez. "En la cabeza tenía la marca del balazo que recibió", agregó Brandán, que ayudó a los policías a sacar los cuerpos del Peugeot 207. El tercer ocupante había salido del auto, y fue aprehendido en el pavimento. Uno de los policías recibió un disparo en el costado derecho del abdomen, pero el chaleco antibalas lo protegió.
"Ari" es oriundo de Santiago del Estero. Tenía pedido de captura por el robo a una empresa tucumana en enero de 2011. Además lo señalaban como autor de asaltos en su provincia, Córdoba y Catamarca.
Luego del tiroteo Romano abrió las puertas de su casa para que trabajara la Policía. "En el comedor pusieron la máquina de escribir", contó. La sensación que les quedó la resumió Brandán: "Esta noche no se nos olvidará jamás".
El prontuario
Buscado en el norte.- Aristóteles "Ari" Vázquez nació en Santiago del Estero. Tenía 30 años y según consta en los registros policiales, era buscado por distintos robos en banda en provincias del norte argentino y en Córdoba.
La Sucursal Credicoop.- En Santiago del Estero tenía pedido de captura por el robo a una sucursal del banco Credicoop, ocurrido en febrero de 2011, donde los delincuentes que cometieron el golpe se alzaron con un botín de $ 60.000.
El asalto en Los Pocitos.- "Ari" está señalado como uno de los delincuentes que el 7 de enero de 2011 asaltó la sede de Tensolite, una de las fábricas más grandes de productos premoldeados y pretensados de hormigón de la provincia. El asalto ocurrió en el local ubicado en el kilómetro 1.298 de la ruta 9, en Los Pocitos. Los asaltantes escaparon luego de hacerse de $ 220.000. Por este caso tenía orden de detención.
Uno de los más buscados.- Los especialistas de la Policía señalaron que "Ari" solía actuar con mucha violencia. "En el norte era más buscado que Bin Laden", dijo un jefe policial.