Aunque no se crea, una plaza forrada en buena parte con hormigón y metal también es capaz de levantar suspiros. Pero no solo porque invita a bañarse de sol y de estrellas, sino por el homenaje -nunca suficiente- a un nombre, a un faro de la historia y, a través de él, a un concepto cargado de interminables significados: libertad.

Los vecinos de barrio Sur no lo pueden creer. Durante seis meses el lugar elegido por muchos de ellos para combatir la monotonía de las cuatro paredes estuvo tapado, rotas sus veredas y oculto su protagonista. Ahora, con el telón descorrido, no pueden pasar cerca sin detenerse a mirar -y suspirar- por "su" nueva plaza Belgrano.

Hoy a las 19, cuando la oscuridad le de paso a la cortina de agua iluminada con los colores de la Bandera argentina, se hará la inauguración oficial de una obra que demandó una inversión de más de $ 4 millones. Sin embargo, y aunque la cinta que la envuelve todavía no se haya cortado, los vecinos ya se apropiaron de ella. "Venía del centro. No me imaginaba que la dejarían así, tan linda. Me encanta pasar ratos sola en las plazas, sentarme a pensar...", decía Valeria Gutiérrez (33 años) mientras miraba profundo la imagen del General.

En la recuperada plaza Belgrano se destacan principalmente dos puntos: la pirámide que mandó a construir el propio Manuel Belgrano en honor a San Martín en 1817 y el monumento al creador de la Bandera, realzado por la fuente. A los pies de la estatua del prócer se colocó una medalla de hierro de dos metros de diámetro con la inscripción "Batalla de Tucumán. 1812-2012. La Batalla del Pueblo", recordando que hace 200 años fue ese el escenario en el que se libró una de las luchas clave para la libertad argentina. En ese sector se instaló también una placa con los nombres de los 81 caídos en la batalla, junto a una escultura plana en acero inoxidable representando la contienda, obra de la artista tucumana Florencia Vivas.

En la plaza Belgrano, entonces, conviven la historia, los homenajes y también las necesidades actuales de esparcimiento y recreación. "Se la ve mucho más libre, más abierta y fresca. Antes tenía muchos paredones que la volvían oscura y que daban la sensación de encierro e inseguridad. Nosotros vivimos todo el progreso, incluso el cuidador nos dejó pasar una vez para ver cómo iba quedando, pero está mejor de lo que esperábamos", confesaron Zulema Zamora (52) y Mary González (75). Ellas son vecinas en el pasaje Dorrego al 1.050 y su rutina es salir a caminar, de día y de noche, por la plaza Belgrano. "A la mañana venimos con el mate; a la noche nos tomamos una cervecita en los bares de la esquina, antes o después de venir a pasear", contaron las inseparables amigas.

El objetivo de la Municipalidad, tendiente a que los tucumanos se apropien definitivamente de la plaza, está cumplido con creces, incluso antes de estar abierta al público. La nueva reina de barrio Sur destronó a cualquiera que pretendiera ponérsele al lado, y no tiene pudor de lucir la corona. "Y sí, le quita el protagonismo a la plaza San Martín, pero quedó verdaderamente hermosa -evaluó Isabel Requejo, profesora de Lingüística y vecina de la zona-. Esto es una demostración de que hay valor de diseño en nuestra provincia y que no es verdad aquello de que nadie trabaja: yo vi trabajar obreros con mucho amor durante estos meses. Me siento orgullosa de ser tucumana, de barrio Sur y de que le podamos hacer este homenaje al General Belgrano. Cosas como esta nos hacen sentir mejor como tucumanos".