CARACAS.- Un polémico video de un diputado opositor aceptando dinero de un empresario para financiar su campaña y supuestamente acordar una cita política, puso a la corrupción en el epicentro del debate en Venezuela, con ambos bandos buscando airear los trapos sucios de su rival a tres semanas de las elecciones presidenciales.
El caso puso en aprietos al candidato de la oposición, Henrique Capriles, quien expulsó de su entorno inmediatamente al legislador Juan Carlos Caldera, uno de sus más cercanos colaboradores, tras difundirse una grabación en la que se lo ve tomando fajos de billetes mientras negociaba una posible reunión entre el aspirante presidencial de la derecha y un conocido empresario aliado del Gobierno.
Capriles buscó minimizar el potencial costo político e intentó revertir el efecto recordando los escándalos que han salpicado a simpatizantes del presidente, Hugo Chávez, durante los 14 años de mandato. "Al corrupto lo premian. Si este Gobierno y su candidato le hicieran frente a la corrupción, se quedarían sin ministros", clamó el opositor.
Chávez, que había mantenido silencio sobre el tema hasta ayer, lamentó la situación de Caldera y arremetió contra Capriles al que señaló de que se "lavó la manos" y dijo que sacrificó a su amigo para evitar que el escándalo lo salpique. "Si a mí me pasan un video de alguien muy cercano mío recogiendo un dinero o haciendo algo supuestamente indebido, lo primero que tengo que hacer es investigar. No salir a los 10 minutos o a la media hora condenándolo. Imagínate caer en estas manos, de esta gente que se tira cuchillos unos con otros", dijo el postulante a la reelección.
Los aliados de Chávez están usando el video como munición gruesa para atacar al candidato opositor y vincularlo con un supuesto soborno, pese a que la ley no prohíbe la financiación privada nacional para los políticos y no hay aportes del Estado.
Caldera admitió que recibió 40.000 bolívares (unos U$S 9.300) de Wilmer Ruperti, un magnate naviero que prosperó con multimillonarios negocios de transporte petrolero para el sector estatal. Pero negó que hubiese aceptado algún soborno y explicó que el video espía fue tomado en la propia casa de Ruperti, con quien se habría reunido en varias oportunidades buscando un acercamiento a Capriles, ante la posibilidad de que venza en los comicios.
La grabación, fechada en junio, está cuidadosamente editada a partir de dos encuentros de Caldera con un supuesto asistente de Ruperti, y se utilizaron al menos tres cámaras ocultas. La factura profesional del video, que congela escenas en los planos más polémicos y con una ampliación clara del diputado tomando el dinero, ha levantado las sospechas de algunos opositores que denuncian una "trampa" tendida por el chavismo.
Chávez lidera la intención de voto en la mayoría de las principales encuestas, aunque dos sondeos ven a Capriles igualado al líder socialista para los comicios del 7 de octubre. (Reuters)
Un presunto soborno conmueve a la oposición y le da letra a Chávez
Un diputado muy cercano al candidato Capriles recibió dinero para acordar una cita.
IN FRAGANTI. En un video, se ve al diputado Caldera tomar el dinero. AFP