Walter Vargas - Telam

Si fuera exagerado afirmar que Sergio Martínez-Julio César Chávez Jr constituye la pelea del siglo, no lo es registrar que desde el punto de vista de la expectación que promueve entre los argentinos parece una pelea del siglo XX. Pero no de finales, más bien desde los 80, cuando los pleitos de Juan Domingo "Martillo"Roldán subieron los termómetros, en sus infructuosas búsquedas del título mediano, ante Marvin Hagler y ante Tommy Hearns.

Desde entonces, los mejores exponentes de los '90 produjeron lo suyo: Juan Coggi, Julio César Vásquez y "Locomotora" Castro tuvieron su cuarto de hora de rating elevado. Del mismo modo son valorables algunos episodios escritos por Omar Narváez y ni hablar de Carlos Baldomir, que se hizo del título mundial welter en el mismísimo Madison Square Garden. Esa conquista de Baldomir fue seguida sólo por una parte de los argentinos. Recién cosechó interés cuando se midió con Arturo Gatti y Floyd Mayweather. Tampoco Marcos Maidana y Lucas Mathysse, con el debido respeto, han protagonizado un espectáculo como el que, cerca de las 23.30 de hoy, protagonizará Martínez.

Sea por sus verificables atributos de gran boxeador, sea por su carisma y por el efecto multiplicador de su paso por "Bailando por un Sueño", sea porque su rival es hijo de Julio César Chávez, acaso por un poco de todo, "Maravilla" está en la víspera de un acontecimiento extraordinario: aglutinar a la cofradía del boxeo en pleno e incluso a remisos, indiferentes, adherentes delivery. Una eventual victoria de Martínez, amén de representar un espaldarazo para sí mismo, gozaría de una llamativa pócima de confort espiritual (efímero, claro, pero confort espiritual al fin) para millones de argentinos.

• Marcos Maidana y el mexicano Jesús Soto Karass pelean hoy por la corona Intercontinental AMB de los welters, también en Las Vegas.